lunes, 31 de diciembre de 2007

TENEMOS QUE HABLAR

Tenemos que hablar. Ella llevaba meses con ese enunciado en la cabeza. No era fácil. Lo que venía a continuación era letal. Tenemos que hablar cariño. Me he enamorado de otro hombre y quiero vivir con él. Es mejor así. De lo contrario nunca más seré feliz.
Pero no se lo dijo nunca. Lo veía tan sano, tan feliz con sus pequeñas cosas y luego estaban los niños. A ellos no podía de pronto someterlos a ese torbellino: un nuevo padre, dos casas separadas, lágrimas y disgustos familiares. Así que se olvidó del asunto. Rompió el corazón de su apasionado amante haciendo trizas el suyo y lloró a mares en la intimidad de varios lavabos durante varios meses. Hasta que un día, años más tarde, su marido, apurado, le dijo en la cocina: Tenemos que hablar.

3 comentarios:

habie dijo...

tenemos que hablar rober.
Tus microrelatos me dejan balbuceante, muy bueno.

ROBERTO MOSO dijo...

vALE, HABLAMOS CUANDO QUIERAS...PERO NO QUIERES ROMPER CONMIGO ¿NO?

Anónimo dijo...

Batzuk badakigu oso ondo ze zaila den "tenemos que hablar" bikotekideari esatea.UMETXUAK TARTEAN DAUDELA BATEZ ERE. Baietz asmatu nortzuk garen!