jueves, 17 de abril de 2008

ESA CANCIÓN


Escuchó esa canción poco antes de que le echaran del colegio. Sonó también en aquella cafetería mientras su novia le dejaba con bellas palabras . Años después la pusieron en aquel programa musical que oía en el transistor, mientras hacía guardia en la garita militar: acabó en el calabozo porque se le disparó fortuitamente el arma. En esas y en otras ocasiones había quedado claro: esa canción le traía mala suerte. Por eso ahora , en la sala de espera de esa consulta, escucha el hilo musical con auténtica aprensión. Los resultados del análisis le preocupan y mucho. Por fin, al escuchar su nombre ha dado un respingo. Las dos primeras notas de esa maldita canción le han alcanzado justo al franquear la puerta. Han sido dos navajazos traperos en el epicentro de su ánimo. La cara del doctor es un poema donde están escritos los versos más tristes. Solo le queda un consuelo: Si las supersticiones pueden ser ciertas ¿por qué no va a serlo Dios?

5 comentarios:

El Conde de MonteCristo dijo...

Si el microrrelato está basado en algo real (que no lo descarto), es para creer en las "no casualidades", desde luego. Dios podrá o no podrá existir, pero una vez que nos hayamos muerto eso nos dará igual. No seremos nada, desapareceremos como materia.
Es una perogrullada pero esta cuestión es una preocupación de vivos.

Para aligerar lo anterior, dependiendo de la canción nos podemos hacer una idea de lo que nos espera. La que le sonaba al tipo este era "Stairway to heaven" o "Highway to hell"? jua jua jua

un saludo,
El Conde

Anónimo dijo...

Dicen que el miedo a la muerte no es tal, sino es miedo a haber malgastado la vida. También dicen que la juventud se dilapida en los años jóvenes y los que sobreviven a ella en la cordura son afortunados.
Yo tuve la fortuna de no hacer la mili, pero uno de mis mejores amigos compartió garita con Javi ,de Bahía de Cochinos...y Zarama claro , en Hoyo de Manzanares (Madrid), en los tiempos que la Movida caminaba al borde del precipicio. En Euskadi el tiro en la nuca paseaba la muerte en ediciones casi diarias y la heroina consumía las vidas al borde de la desesperanza.
Estos ojitos vieron como Evaristo se cortó la cresta en un gaztetxe de cuyo nombre no quiero acordarme. Hace un par años vi al "estilista parala ocasion" (debe estar cercano a los 40) agarrado al brazo de su fragil amatxu camino de Proyecto Home.

Saludos

ROBERTO MOSO dijo...

Tengo que confesar que no esperaba poder hacer mi "fanzine" de esta manera. Es lo mejor que me ha traido el nuevo milenio. En los 80 hice varios fancines y era lo mismo pero: con mucho más esfuerzo, más caro, más cutre y sin opiniones tan directas y enriquecedoras como esta. ¡Long live Blog! ¡que invento!

Arantza Sinobas dijo...

Me gustan tus historietillas, compañero, pero si hé de decir que hay un elemento común en ellas que me preocupa:
Por qué siempre hay una novia que les deja con buenas palabras(eso sí)? Uhmm...A estudiar...

ROBERTO MOSO dijo...

Compruebo con aprensión tu comentario y observo que no se repite tanto eso.(De hecho es la segunda vez). De todos modos me lo miro. ¿Que diría Freud?