martes, 3 de junio de 2008

ESTETIC


Le había costado una fortuna, pero lo había conseguido. Nadie acertaba con su edad. Su rostro lucía asombrosamente liso y púber, sus pechos exhibían una turgencia desafiante. Sus nalgas eran dos esculturas de mármol cinceladas al detalle y su tripa no conocía rastro de tejido adiposo. Lucía asombrosamente juvenil, el cadáver de la anciana.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

¿¿No estaria retocado con el Photoshop como la foto de Alaska??



Valen

Noemí Pastor dijo...

Esta vez ya me esperaba el engaño. Bien.

ROBERTO MOSO dijo...

Pozí. La foto está retocada con el Photoshop para quitar letras. Lo de Alaska es cansino...con y sin photoshop

Siempre, siempre no trato de engañar, solo sorprender. En cualquier caso gracias por el bien

martin dijo...

disfruta usted de a dos metros bajo tierra?

ROBERTO MOSO dijo...

Si, lo hago. Ni sabía que existía, pero una amiga que me conoce bien me lo regaló en mi cumple y ¡joño! bien... es valiente, nada ñoña, con buen humor negro...me encanta sí.Hoy la situaría en medalla de bronce, despues de FRAZIER y LOS SOPRANO...