jueves, 18 de septiembre de 2008

ROCK & ROLL DAMNATION


Salía de nuevo al escenario después de tantos años. Un público heterogéneo y de variada edad esperaba expectante al mítico grupo de antaño. Llovía, pero a nadie parecía importarle gran cosa. De pronto los focos se encendieron en un flash cegador y la Gibson Les Paul comenzó a escupir aquellos guitarrazos cortantes que tan bien recordaba.
Fue como si miles de watios electrizaran todo su ser.
De hecho, miles de watios electrizaron todo su ser.
Nunca podría haber imaginado una muerte tan perfecta.

4 comentarios:

El Conde de MonteCristo dijo...

Entre los tributos a los ausentes y este relato vaya racha...

Pregunta inocentemente capulla: te has inspirado en algún guitarrista para escribirlo?

ROBERTO MOSO dijo...

No, me inspiré en el testimonio de un técnico que vió una escena similar (el guitarrista murió electrocutado al tocar el micro)...apenas trascendió a la prensa porque eran desconocidos

El Conde de MonteCristo dijo...

Me huele a chamusquina jua jua jua

Estoy preguntón: Es el técnico que entrevistasteis hace poco en la radio?

ROBERTO MOSO dijo...

El mismo. Además, lo contó durante la entrevista.