viernes, 24 de octubre de 2008

RINOPLÁSTIA


._ Vamos cariño, sabes que no me gusta verte llorando.
._ Es que no lo entiendo, sniff, yo solo quería agradarte. Lo he hecho por ti. Quiero que me veas perfecta, ese es mi pecado.
._ Ya, ya lo se y lo valoro, pero ya te dije que a mí me gustabas tal cual. No necesitabas hacer eso.
._ ¿Lo ves? No te gusta, es horribleeeeee.
Élla siguió llorando hasta el aburrimiento mientras él trataba de consolarla cobijándola entre sus brazos. Finalmente se juraron no volver a hablar más del maldito asunto de la operación.
El la perdonó de corazón pero, desde entonces, no pudo quitarse de la cabeza la sospecha de que se había casado con una mujer algo estúpida.

8 comentarios:

El Conde de MonteCristo dijo...

Confiésalo, este microrrelato te lo ha inspirado la entrega de los premios Príncipe de Asturias jeje

saludos

ROBERTO MOSO dijo...

Solo contestaré en presencia de mi abogado, ejem.

Noemí Pastor dijo...

Pues sí, yo también me he acordado de Peñafiel.
Me encantan los cuentos crueles.

susana dijo...

http://es.youtube.com/watch?v=bGqygL8uOts

Roberto,no tiene nada que ver con la rinoplastia pero quería que lo vierais,a mi se me ha quedado el gesto como a Uxue.

ROBERTO MOSO dijo...

Si, conozco ese impresioante documento, de hecho, si clicas en lo de "sketches de radio" podrás escuchar lo que dijimos en Parlabarato al respecto. A mí me parece de cese fulminante. Indignante.

Joseba Lafuente dijo...

Pues sí, yo creo que a todos nos influye los estereotipos de belleza que nos han inculcado.
Pero de todas formas, cuando tienes a escasos centímetros a una belleza (no Rober, el espejo no vale) es difícil no sentirse influenciado. Se asocia la belleza con el éxito, los feos triunfan a veces, pero más por raros o exóticos que por otra cosa.
Reconozcamoslo, aunque otra cosa es lo de las operaciones, que es hacer trampa para engañar a la madre naturaleza que tan sabiamente nos empuja a aparearnos con lo mejor que podamos.

saludos sin silicona

ROBERTO MOSO dijo...

El tema es complejo. La madre naturaleza nos deja desdentados a cierta edad y ya no se acepta eso como normal, de hecho (me consta)las televisiones evitan ahora que ningún desdentado salga en pantalla (si no es en "callejeros"). En tiempos de Jose María Iñigo no pasaba.
Otra cosa es la alegría con la que ahora se visitan los quirófanos para adquirir standarts más que discutibles. A mi me parece muy mal ejemplo el de su alteza.

pintxo dijo...

se ha operado la princesa? yo creo que no, no será que todas las fotos que le toman son manipuladas mediante un conocido software?

En caso contrario, dicho hecho que algunos consideran gratuito resulta de vital importancia en las relaciones internacionales. Me da en la nariz que mandatarios de países de gran prestigio rehusarían aparecer en los medios junto a un apéndice que les restara protagonismo entre los votantes, si bien es cierto que, en ocasiones, la tan denostada nariz puede ser reconocida fuente de sabiduría y placer, me remito al caso de sabina (el republicano enamorado de la pitocha de la princesa)

En fin, un interesante tema de debate, buen olfato sr. moso!