viernes, 13 de febrero de 2009

ODIO


De pronto, algo le hizo cambiar de opinión sobre aquel a quien tanto odiaba.. En realidad ni siquiera recordaba porqué un día decidió nombrarle su enemigo. Existía alguna afrenta remota , difícil de precisar en el tiempo. Un agravio difuso que , sin duda, había tenido más peso de la cuenta.
Bien pensado no era tan mal tipo. Gente a la que apreciaba hablaba bien de él y sí, puestos a recordar, aparecían escenas donde el hombre se mostraba, afable, simpático y hasta generoso. Así nos comportamos a veces, decidimos brindar nuestra amistad a quien en el fondo nos desprecia y nos conjuramos contra quien quizá, podría haber sido un buen amigo.
Sí, algo le había hecho replantearse tantos años de odio ciego. Su enemigo acérrimo, había muerto.

10 comentarios:

Joseba Lafuente dijo...

Se que no hablas de mí, pues la gente no habla cosas buenas sobre mi persona. Pero en cualquier caso has de convencerles de que no tuve nada que ver con lo de la sede. Yo vote en contra.

Gorauskadi.

El Conde de MonteCristo dijo...

Toma la pastilla de jabón y termínala tú anda, que ya se me han acabado los piropos.

susana dijo...

Creo que brindamos amistad a quien en el fondo nos desprecia para protegernos, porque intuímos ese desprecio pero no sabemos hasta donde puede llegar.
Muy bueno Moso(yo no tengo jabón pero no intuyas desprecio por el piropo) :)

habie dijo...

cuidado con pasarse de mano el jabón que luego se cae al suelo y a ver quién lo coge.

Roberto Moso dijo...

Joder , no se si el relatillo será tan bueno, pero desde luego os ha inspirado. He empezado sonriendo y he acabado descojonándome ante el pasmo de mi familia. Y eso que es un relato tirando a cenizo...

Javier dijo...

No creo que brindemos mucha amistad al que en el fondo nos desprecie, a no ser que intentemos conseguir algo de el que nos pueda beneficiar con lo que nosotros en cierto modo tambien lo estamos despreciando.

Roberto Moso dijo...

No siempre. A veces ocurre que tras muchos años te preguntas: ¿no pongo yo mucho más carne en el asador en esta amistad? ¿no será que si yo aflojo el vuela? ¿no será que a él basicamente se la suda?... puede ocurrir ¿no?

susana dijo...

Y ocurre,pero si crees que aflojas y vuela déjale volar.
Para eso valen las canas...
Un beso a esa familia pasmada.......

Roberto Moso dijo...

Pozí. Esas cosas si se van aprendiendo, no sin desgarro... Los pasmados y el pasmao mayor os devuelven besos con plusvalía.

El Conde de MonteCristo dijo...

Al final lo que dices sobre la amistad o las relaciones personales Roberto, se traduce en lo que damos y recibimos. Si damos pero recibimos menos o mal, ya tenemos la respuesta. A no ser que como buenos humanos durante un tiempo seamos algo masocas y sostengamos esa relación por razones afectivas, sentimentales, de parentesco o porque una vez nos salvara de un castigo en la guardería, esa relación no es beneficiosa para nosotros. Es como en ciencias naturales, parasitismo. El tipo de relación conveniente ya sabemos cuál es, la simbiosis.