viernes, 13 de marzo de 2009

"YOU'LL NEVER WALK ALONE"


La historia del "You'll Never Walk Alone" tiene algo de ironía. Tantas gargantas varoniles entonando una melodía perteneciente a un musical de Broadway, una canción para una tierna escena padre-hija. Dicen que el responsable de la megafonía del mítico estadio de Andfield la solía pinchar antes de los partidos hasta que un día dejó de sonar. Los fieles comenzaron entonces a entonarla "a capella" y de esa forma, una balada de "crooner" pasó a convertirse en ceremonioso himno futbolero.
La escuché el otro día, justo cuando me encontraba en el "trono". La paredes del baño contribuían a dar resonancia a lo que ya venía cargadito de lírica. Sospeché íntimamente que el Madrid iba a perder ese partido. Si hasta los bullangueros locutores de la SER observaron un respetuoso silencio como si fuera un himno nacional.
Era la segunda vez en poco tiempo que una manifestación colectiva futbolera me tocaba la fibra.
El día de San Mamés escuché cantar el himno a más gargantas que nunca. Había tal ansiedad por pasar a la final y tal mosqueo con el Sevilla (que nos había ganado dos veces en poco tiempo) que la respuesta en la grada fue precisa y contundente como nunca había presenciado antes. Los pitidos acompañaban a cada balón tocado por bota sevillista (pero cómo se atreve) y la ocurrencia del presidente Del Pozo ("Nos Vamos a comer al León , de la cabeza a la cola") provocó que el "Guantanamera" se convirtiera en todo un himno "punk": "Cómeme el Rabo". La pasión deportiva me suele llevar al recuerdo de mi padre. Cuando estaba de moda aquella de "Iribar es cojonudo", el hombre, tratando de no darme mal ejemplo, se autocensuraba en la parte genital, como si mis tiernos oídos fueran así a ignorar el clamor popular de los cojones.
Y ahí es donde quiero llegar. El "You Never Walk Alone" me hablaba de mi padre, de las pasiones que pueden unir generaciones -divididas por tantas otras cosas- , de la época en la que veíamos juntos los combates de Urtaín y los partidos del "River" (qué ambientazo en La Llanas), de alguna angustiosa tarde sentados junto a la radio, escuchando como se le escapaba al Athletic la liga 69-70 por los pelos.
Aquella alineación fue para mí "La" alineación: Iribar, Sáez, Etxeberría, Aranguren, Igartua, Larrauri, Argoitia, Uriarte, Arieta, Clemente y Rojo.
Así que claro. Uno se pasa meses convencido de que el fútbol es un puto negocio, una afición inflada hasta el absurdo, un maldito jueguecito elevado a la categoría de gesta épica, un engañabobos y de repente ¡zas!, te vuelves a emocionar como un gilipollas, sentado en la taza del váter, consciente de que, en efecto, "nunca caminaré sólo". ¿O sí?

13 comentarios:

El Conde de MonteCristo dijo...

Contra la fibra no se puede luchar, o te llega o no te llega, ya sea un partido de fútbol y toda su parafernalia, una película o una canción. Ya nos pueden decir el cronista o el crítico de turno lo contrario, pero la fibra como el algodón no engaña. En definitiva que siempre acabamos hablando de la jodida emotividad.

(Lo del "trono" ha sido un recurso para contrarrestar tanta emoción?)

Con tú afinada recreación de estas emociones pasadas y presentes has conseguido también tocarme la fibra. Y lo que vivamos el 13 de mayo sea todavía más emocionante, uniendo generaciones por medio de un sentimiento que nunca podremos controlar.

Roberto Moso dijo...

Me alegro de compartir fibra. Lo del trono créeme, es literal, pero eso es secundario. Nuestra imagen en esa tesitura es tan vulnerable que yo creo que no contraresta sino más bien aumenta lo emotivo...

habie dijo...

tanta fibra es normal que acabeis en el "trono"

Anónimo dijo...

Qué bueno, Robertomoso, hasta cagando!

Helua dijo...

yo me digo a mi misma q no soy forofa, pero no puedo ir a San Mamés, de lo q sufro, me repito a mi misma q solo es futbol, pero el día q "pasamos" a la final, me dije a mi misma q ya.. nada importaba.. q bobada no? Y si, oir cantar a la gente del Liverpool, me hace sentirme bien.. y no se pq..y mucho mejor el "meneo" q le metió al Madrid.. sobre todo, después de lo q sufrí ayer en San Mamés.. si ya te digo.. q no puedo ir!!

El Conde de MonteCristo dijo...

Ayer lo que ví en San Mamés también me tocó no la fibra sino el bajo vientre. Me cuesta recordar un antecedente tan descarado, lamentable y premeditado. Habría que remontarse a los tiempos de otro sinvergüenza como García de Loza cuando provocó una invasión de campo en tiempos de cuando "los maderos" iban de marrón.
Resulta patético oir al muerto de hambre de su entrenador y al farsante de su portero decir que el árbitro no influyó. El primero que tenga en cuenta que no siempre estará entrenando al Madrid y que tarde o temprano acabará en un equipo de 2ª o 3ª fila, y ante una actuación injusta le repetiremos sus mismas palabras para darle con su misma medicina. Y al segundo decirle que ha perdido algo que cuesta mucho ganarse y que se puede perder en un segundo como se pudo comprobar ayer, y que es el respeto. El respeto a un jugador por su deportivividad. Ayer enterró su buena imagen pero no sólo para la afición de San Mamés sino también para los ojos del resto de jugadores. Le auguro visitas complicadas a Bilbao para lo que le resta de vida deportiva.

Perdón por el tocho pero la culpa esta vez no fue de la fibra sino producto de mi entrepierna, maltratada ayer por el caradura de Muñiz Fdez.

Roberto Moso dijo...

No he visto mas que la segunda parte (la primera la he escuchado un poco al final) pero a Yeste (que es mi favorito) ya le vale con sus "genialidades" tambien ¿no?-
Muy bueno lo de la fibra,Javi, y es que cuando las piezas encajan ¡encajan todas!. Tú y el anónimo me habeis hecho reir, y eso es bueno para el corazón ...¡y para el extreñimiento!, que me lo dijo el otro día una risoterapeuta que entrevistamos en la radio.

r.a. dijo...

Muy bueno, Roberto...

Un detallico, crooner

:-)

Roberto Moso dijo...

Coño, es cierto, yo lo había "clonado" jo jo jo... thankiuses.

pintxo dijo...

un par de detalles. el "madridismo" ya ha dado lugar a su buscador

http://www.barceloogle.com/

aunque para aficionado el presidente (de la rfef)

http://1.bp.blogspot.com/_oTPiXYxV4Ec/R8hnXz-_N2I/AAAAAAAAANc/Wkzbu-bkD8U/s1600-h/772073.jpg

Bonito post, rezuma el sabor de los viejos campos

Noemí Pastor dijo...

¿Por qué demonios tendrá el fútbol esa capacidad de movilización? ¿Exactamente qué fibra nos toca? ¿Por qué no nos apasionamos igual por otras causas más nobles?

Roberto Moso dijo...

Si, si, y puestos a hilar fino: ¿por qué nos emociona tanto lo de las patadas al balón y menos lo de meter los goles con la mano?... Estuve viendo un partido del Celtic en Glasgow y mi conclusión: es posible que San Mamés sea ya la última oportunidad para disfrutar del sabor de los viejos campos...

El Conde de MonteCristo dijo...

Ah, y a Del Nido le has rebautizado como Del Pozo!