miércoles, 20 de mayo de 2009

HANNA CYRUS


Un Holding Inmobiliario sin escrúpulos trata de sustituir un bonito barrio comercial de una aldea de Tenessee en una gran superficie de acero y hormigón.
Los vecinos están indignados y tratan de recaudar fondos para salvar su patrimonio. Pero los malos tienen más dinero y sus campañas son mucho más eficaces.
Claro que los buenos también tienen sus bazas. Una famosa cantante, surgida de sus entrañas es reclutada para obtener fondos y aunque la prensa canallesca esté tras la pista y trate de desacreditarla, ella, que además de famosa es muy lista sabrá zafarse y llevar a buen puerto su objetivo. Mejor dicho, sus dos objetivos, salvar la aldea de los planes especulativos y ligarse con el granjero guapo de ojos azules y sonrisa alicatada.
En realidad, la iniciativa no parte de la cantante sino de su padre. Un hombre cabal que está muy preocupado con la deriva pija que la fama está produciendo en su hija. Llevándola a traición al pueblo de sus raíces trata también de ponerla los pies en el suelo.

Joder, es el argumento de la última película que he visto: Hanna Montana. Sé que esto me puede costar el que alguno de vosotros-as deje de visitarme, pero lo pasé mucho mejor de lo que esperaba. He de decir que en los últimos años, llevo una larga trayectoria de cine infantil y básicamente lo he acabado por detestar. Las películas de Harry Potter me sumergen en un inevitable sopor y los dibujos animados son ahora tan vertiginosos que no me entero de nada. Los piratas del Caribe y sus putos monstruos se me hacen interminables y las sagas galácticas me dejan frío. Un raro, vale, o simplemente un carroza. Uno no puede aspirar a entender siempre los iconos juveniles... así que Hanna y su Padre y las paridas tontorronas que protagonizan (¡la de golpazos que se dan!) me dejaron mejor cuerpo del habitual en estos casos y el ambiente del cine era igualito igualito que el de mis matinales infantiles: lleno a rebosar, aplausos, pataleos y la peña ¡cantando!. Lo diré sin tapujos, me caen simpáticas Hanna Montana y Miley Cyrus (¡qué sorpresa, son la misma! Je je je), me dan buen rollo. Radiohead son unos putos amargaos por no querer recibirla.
Son los estragos de la edad, supongo.

12 comentarios:

levmishkin dijo...

Un carroza sí, como Roman Polanski, que preocupado por las películas que tenía que ver se vió obligado a realizar su propia película infantil. Una película que pudieran ver tanto los padres como los niños.
Su apuesta fue Oliver Twist que aunque no me gustó demasiado por lo menos se dejaba ver.
aunque eso sí lo de la Montana no lo veo ni aunque mis niños me arrastren al cine.
Pero entiedno perfectamente lo que quieres decir. Soy otro carroza.

Helua dijo...

ufffff.. todo eso que has nombrado, incluida "hanna" me pone los pelos de punta, pero, si por "necesidades del guión" osea, niños por medio, alguna vez tengo que ir al cine a sufrir, iré, que remedio!! ahora bien, lo de ser carroza.. yo ya lo soy.. sin necesidad de "tragarme" todo eso.. ;)

El Conde de MonteCristo dijo...

My Achy Breaky Heart como diría su padre! empieza gustándote Hanna Montana y te acabará gustando Bunbury, al tiempo!
Ya puedes actualizar tu lista de ídolos para la matanza en Idoloak Hil ;-)

Roberto Moso dijo...

Mira, en tiempos de crisis lo mejor es recortar. Dejo como único ejecutable al Bumbu de los cojons!

El Conde de MonteCristo dijo...

A ese el primero y varias veces, a garrote vil y para rematarlo tirarle un "dorremi"

Roberto Moso dijo...

Coño, pero a tí te gustaba ¿no?

El Conde de MonteCristo dijo...

Sí, pero es que oigo "matar" y me pongo más caliente que el cenicero de un bingo

Roberto Moso dijo...

Ya me dicen en casa que tenga cuidado con los cibercolegas...

El Conde de MonteCristo dijo...

Estáte al loro a ver si te van a poner el control parental en el ordenata!

Noemí Pastor dijo...

Saludos solidarios: yo tampoco puedo con el cine infantil. ¿Qué demonios le vio el público a los piratas del Caribe? Qué lástima de Johny Depp patético. Pero, eso sí, a veces te llevas sorpresas agradables. Ahora mismo no recuerdo nunguna, pero sí.

ALEXUZ dijo...

No te mortifiques roberto, en realidad te puedo asaegurar que a la mayoria de la gente de mas o menos nuestra edad (a excepcion de algun engreido estirado)le puede agradar ver una pelicula de hanna o de su mismo genero, y es que no es para mas, despues de haber llevado una vida tan cargada de locuras y presiones a veces es bueno relajarse con una pelicula quiza banal pero con buen presupuesto, ademas me parece que nuestra madurez nos permite darnos a veces estos pequeños apapachos, es una de nuestras ventajas, hoy nos podemos permitir todo: quiza hace 15 años si me hubiese dado verguenza ver una palicula como esta, hoy, hoy me divierte.
saludos.

Roberto Moso dijo...

Uff. Qué alivio. Me alegro de encontrar tanta solidaridad generacional. Por cierto Levmishkin, de pequeño me llevaron a ver Oliver Twist y lo pasé fatal. No hacen más que putearle durante toda la película...para eso casi prefería a las monjas...