martes, 16 de febrero de 2010

WILDER

Estaba haciendo el amor con una hermosa mujer mucho más joven que él. Las cosas funcionaban a la perfección . Sabía que esa escena que ahora protagonizaba le sonaba de algo, pero no recordaba de qué. Entonces ambos entraron en un éxtasis excepcional y justo en ese instante en el que empezaba a flotar lo rememoró: era la muerte ideal según Willy Wilder, solo faltaba el marido llegando con una pist…

2 comentarios:

Anónimo dijo...

"petit mort" llaman los franceses al orgasmo, aunque en este caso parece una "réel de mort".

Juli Gan dijo...

Jaaajajaja. Quién sabe si es peor una cornada que una pistola.