viernes, 16 de marzo de 2012

LOS 80, DROGAS, SIDA Y ROCK

Ahí lo teneis. Un reportaje que se hizo hace más de tres años y que durmió largo tiempo en un cajón hasta que ha visto la luz. En su día me consultaron sobre el resultado y yo ya manifesté que no me gustaba nada el enfoque. Parece que si se habla del rock vasco de los 80 se tiene que asociar con el SIDA y con la heroina. Aunque ambas cosas estuvieron presentes, tambien lo estaban en muchos otros lugares y muchos otros músicos (muchos de la movida madrileña, por ejemplo) estuvieron también enganchados, por alguna razón el sambenito le corresponde al rock vasco. Aparte de todo esto, tambien hay cosas interesantes que merece la pena ver. Yo te paso el enlace y si te parece, juzga tú mismo:
Barricada. Foto: Marivi Ibarrola. Si te interesa clicka aquí

37 comentarios:

Juli Gan dijo...

Ostras el documental. Viéndolo me he dado cuenta de que quizá, por haber nacido diez años más tarde los nacidos en los 70, aunque llegamos a escuchar la música de esos grupos aún en directo, no nos vimos envueltos en el mundo de la heroína. (Otras drogas, puede) Me he acordado tanto del libro "hasta la derrota siempre" de Juan Luis Zulaika. Creo que es una buena novela que cuenta el ambiente de la época.

Sales muy wapo :)

Juli Gan dijo...

Si es que soy de torpe...Respecto a lo del enfoque que relaciona rock y heroína, no es real. Ya dice el de Potato que en sus miembros, nada. Lo que pasa es que alrededor sí pasaba. ¿Quién no lo ha visto entre familiares, amigos, vecinos? Si nosotros, de críos, íbamos contando las jeringuillas de la calle.

pintxo dijo...

Juli, estoy de acuerdo con lo que comentas, yo nací a comienzos del 71 y es muy sustancial la diferencia que existía con los "mayores" en aquella época. Algunos de los nacidos en los 60 recorrieron un camino al fondo del cuál muchos de "los siguientes" vimos la oscuridad (cosas que de niño o adolescente dan miedo, también estaban nuestras madres metiéndolo por presuntos azucarillos o caramelos impregnados en droga ofrecidos por extraños). Interesante la visión del empleo de las drogas como "apaciguador" social. En mi opinión hubo algo de esto pero mucho más el empleó la heroína con confidentes, lo cual convirtió a algunos sectores de la policía en presuntoscamellos. Hoy creo que es a la inversa (sumado al ánimo de lucro). Respecto al enfoque, en mi caso yo también me siento ajeno, dado que no he sufrido en mí el castigo descrito. Y he estado en muchos conciertos. Pero, claro, sí que he visto mucho yonki (las tasas de incidencia de consumo fueron las que fueron). El sector afectado en relación con EH fue mucho mayor que la gente de la movida en relación con Madrid. Por poner un ejemplo. Está claro que los que no se chutaron tienen motivos para pensar que esto no va con ellos (el enfoque de una sana alegría drogófila, parece que la gente no tocó para nada cositas más vegetarianas: las míticas dexis, el speed, algún tripito, alcohol, pegamento, hachis, la coca no que era muy cara)

Anónimo dijo...

quizá (solo quizá) hasta que uno mismo no llega a cumplir los...40 por ejemplo,no se da cuenta de lo que son segun que cosas,y luego (quizá) ya es tarde.
la heroina es mala,el alcohol es peor.las pastillas de hoy son peor.por que siempre intentamos huir del lugar al que nunca mas volveremos? yo creo que es por intereses. dr. jimmy

nineuk dijo...

Yo insisto: Hay una asociación perversa y demasiado repetida entre Rock radikal vasco y desastres causados por la droga. Invito a todos a que lean "corre Rocker" de sabino méndez para que vean como afectó el caballo al Madrid/Barcelona de los ochenta, no hay mas que hacer recuento entre músicos. pero TVE no ha hecho reportajes sobre lo muy unido que estaban ambas cosas, aquí en cambio la asociación es continua y ya huele. Espero próximos reportajes en profundidad sobre droga y remo vasco, droga y ciclismo vasco y -por supuesto- droga y fútbol vasco. pero no, solo hacer una pequeña mención el teléfono del oyente se satura de indignación. "La droga" es cosa de detritus sociales y el RRV fue "su banda sonora" . Estoy por ver reportajes que hablen del impacto internacional de muchas de aquellas bandas, de las giras por Latinoamérica o de los japoneses coreando a Negu Gorriak. Y ya puestos tambien se podría asumir alguna responsabilidad. Las autoridades políticas tardaron mucho en reaccionar y el prohibicionismo sigue fomentando mafias, enfermedades y muerte.

Anónimo dijo...

Amen mister
yo soy de barcelona,naci en el 72 y he visto mucha gente enfermar y robar y...pasarlo mal.no solo euskadi,la mayoria de todos los que me veian tocar la bateria con 15 años han muerto,todos.eso es jodido.
el rock vasco unido a la droga? txorrada.eso es lo que quierenque creamos mitos cuando lo unico que eran y son personas:jim morrison,josu,amy,janis........no son heroes son personas.pero olee sus cojones joder!!!!
josu mi grupo se llama dr jimmy por los who y por ti.

Anónimo dijo...

Bueno Rober, esa historia la conoces desde siempre, cuando pillan algo malo en el puerto es el "puerto de Santurtzi" cuando viene algún "barquito" de millonarios es el "puerto de Bilbao". Me figuro que en esto de la música también será parecido, les interesará mas que la mierda huela en Euskadi que no en Madris o Barcelona. La verdad es que como yo nunca me he drogado, ni bebido alcohol, ni na de na pues no conozco muy bien el tema. Por cierto muy guapo en "Ai Ama".
Saludos.

Nano Santurtzi Oi!

nineuk dijo...

Gracias Nanito mío. Y claro que sí. Como dijo Gingsber "he visto los mejores cerebros de mi generación destrozados por la locura,muertos de hambre y desnudos". además de "putos yonkis" muchos eran tambien brillantes. Me apunto la novela Juli.

DDAA dijo...

Como bien dice Roberto, si los primeros que probaron la heroína fueron los niños pijos, muchos de ellos cachorros de franquistas, la conspiración de la heroína cae por su propio peso. Por lo demás, estas leyendas urbanas son muy persistentes, y más cuando favorecen a determinadas facciones políticas pero el más reputado historiador de las drogas en España dedicó bastante esfuerzo a investigar esta en concreto y no encontró nada que la confirmara. Aquí hay mucho para leer. Quien prefiera los rumores, que siga creyendo en el mito:

La web sense nom: Nos matan con heroína, Juan Carlos Usó

nineuk dijo...

Con Juan Carlos he tenido un par de jugosas conversaciones. Me parece un tipo muy serio y riguroso en sus análisis y efectivamente, el hecho de que mandos policiales traficaran con droga los situa en las coordenadas de tantos otros casos similares en el mundo. En el mito de los poderes "metiendo" la droga a los jóvenes para que no piensen en otras cosas hay mucho paternalismo.

Juan Carlos Usó dijo...

Por alusiones… He podido finalizar un pequeño ensayo ―de momento inédito― que provisionalmente he titulado “Heroína asesina. Sobre la intoxicación farmacológica como arma de Estado”. Ahora mismo estoy embarcado en la complicada tarea de encontrar una editorial interesada en su publicación.
En ese ensayo lo que intento precisamente es desmontar el mito en torno a la introducción y la posterior extensión calculada del opiáceo, ejecutadas desde las más altas instancias del Poder, con el fin de adormecer o directamente aniquilar a aquellas conciencias revolucionarias capaces de poner en jaque al propio Sistema.
Se trata de un mito que no sólo ha calado hondo en Euskadi. Provos holandeses, squatters ingleses, hippies californianos, Panteras Negras y otros activistas afroamericanos, sesentayochistas franceses, autónomos italianos, independentistas norirlandeses y catalanes, izquierdosos, ácratas, libertarios y okupas de diversa procedencia… la nómina de personas viven y se expresan en términos conspiranoicos con respecto a la heroína es prácticamente inabarcable.
¿Pruebas?... Ninguna concluyente, y las pocas aportadas son tan endebles que difícilmente pueden ser tenidas en cuenta.
Lo curioso es que antes de que cundiera, este mito ya existía, si bien en sentido inverso. Me explico. Durante la llamada Guerra Fría la prensa occidental acusó reiteradamente de estar detrás del envenenamiento masivo de jóvenes mediante la heroína a la China maoísta. Es decir, el culpable de la intoxicación no era el Estado capitalista, sino el Estado comunista, que intentaba minar los pilares básicos del denominado mundo libre con un plan premeditado de propagar el vicio de la toxicomanía.

Juan Carlos Usó dijo...

Sin embargo, puestos a buscar los orígenes de este “cuento chino” ―perdón por la expresión si suena políticamente incorrecta―, la primera referencia que he encontrado en España acerca de la supuesta utilización política de drogas por parte del Estado con fines contrarrevolucionarios data de una fecha tan temprana como ¡¡¡1916!!! No, no estoy exagerando. En junio de ese año se celebró en Gijón un Congreso obrero en el que se presentó una ponencia denunciando “la ola creciente de perversión moral que amenaza a la sociedad contemporánea” y cuya consecuencia era “el naufragio de todas las ideas libertadoras por atrofia de los sentimientos de la mente y de la voluntad”. Detrás de dicha oleada de inmoralidad, los autores de dicha ponencia denunciaban la existencia de una mano negra: “agentes ocultos que laboran deliberadamente, recurriendo a las más refinadas creaciones de la imaginación, para atraer el corazón de los hombres, encanallar los espíritus y las conciencias e infiltrar lentamente en las gentes aquellos venenos del alma que adormecen la sensibilidad y van lentamente destrozando los caracteres más fuertes”. Decían que había “muchos” datos ―aunque no enumeraban ninguno― que permitían creer “sin riesgo a error” en la materialización de “toda una vasta conspiración con fines liberticidas, organizada diestramente por los autores de conservación”. Para los ponentes en el congreso obrero, los conspiradores ―aunque no daban nombres― había que buscarlos entre los defensores del clericalismo y del capitalismo, entre los adictos a los “debilitados e inseguros” principios autoritarios y religiosos, es decir, entre “hombres representativos” del orden social vigente, que había sido puesto en jaque por “las doctrinas socialistas”. Y los “venenos del alma” estigmatizados no eran otros que “todos los narcóticos y estimulantes más o menos activos”. En 1916 todavía no se mencionaba la heroína, que llevaba pocos años en el mercado, pero ya destacaban el poder envilecedor de la morfina, curiosamente junto con el alcohol y el tabaco. Finalmente, en el dictamen aprobado se proponía la creación de una Liga Popular para la Cultura Moral y Física, una asociación que, a juicio de sus valedores, debía y podía “agrupar lo más selecto del proletariado y de los hombres libres”. Aunque ignoramos si dicha Liga llegó a constituirse, el caso expuesto dice mucho de la naturaleza de la formación regeneracionista del movimiento obrero. Pero también dice mucho acerca del éxito de la filosofía de la sospecha entre la izquierda.

Juan Carlos Usó dijo...

Naturalmente que la heroína y el llamado Rock Radical Vasco fueron instrumentalizados por los mass media y los políticos ―no sólo por los que gobernaban, sino también por los de la oposición, incluidos los “no parlamentarios”― en función de su conveniencia. Pero ¿qué tema es inmune a la instrumentalización interesada en un contexto de cultura de masas por parte de quienes tienen poder para hacerlo?
De todos modos, con respecto al tema de la heroína y demás drogas ilícitas creo que lo decisivo sigue siendo precisamente su estatus de ilegalidad. De no ser por ese carácter de fruto prohibido que les confiere un valor simbólico extraordinario serían conceptuadas como simples fármacos y su instrumentalización en un sentido u otro resultaría mucho más difícil.
En fin, pido disculpas por un comentario que sin duda excede de lo habitual en el medio (de ahí que lo haya tenido que fraccionar en tres entregas), pero pienso que puede contribuir a clarificar el tema.
Por lo demás, el documental “Los 80, drogas, SIDA y rock”, sobre incurrir en los consabidos tópicos, me parece que está bastante por encima de la media de programas al uso.
También quiero agradecer la recomendación de la lectura de la novela "Hasta la derrota siempre", de Juan Luis Zulaika, que desconocía. Tomo nota.
Un saludo para todos los bloggers, especialmente para Roberto y Alejo.

DDAA dijo...

Es interesante este artículo de Música y Decibelios

Punk y heroína en la Euskadi de los 80 (pags.9-12

Pero se basa en lo que pensaba la gente y no toma en consideración que la heroína empezó a consumirse en Euskadi entre 1978-80, y tampoco se destaca lo más importante: que ninguna droga entra en nuestro organismo sin nuestro permiso. Incluso si la heroína se regalara -en lugar de venderse por entre 15.000 y 20.000 pts./gramo, como ocurría en aquellos años- muchísima gente no la tocaría.

nineuk dijo...

No puedo por menos que manifestar mi alegría y agradecimiento por tantas aportaciones y tan documentadas. Es evidente que el tema interesa y calienta el ambiente. Contribuir , aunque sea desde un modesto blogg, a que la luz prevalezca sobre las sombras, pues dabutin (¿se sigue diciendo eso?)

Juan Carlos Usó dijo...

Desfaciendo entuertos... La novela que ha salido a colación, "Hasta la derrota, siempre", no es de Juan Luis Zulaika, sino de Juan Luis Zabala. La publicó la editorial Hiru en 1998.

Anónimo dijo...

A las muy buenas.
Juan Carlos lo que tu quieres es "desmontar el mito en torno a la introducción y la posterior extensión calculada del opiáceo, ejecutadas desde las más altas instancias del Poder" y dices que es un cuento chino que nunca se a demostrado. Entonces me figuro que tú si que tendrás pruebas para decir lo que dices ¿o no?.
Como siempre esto se ve desde aquí o desde allí, o es el puerto de Santurtzi o es el puerto de Bilbao.
Saludos.

Nano Santurtzi Oi!

DDAA dijo...

Me temo que la carga de la prueba cae del lado del que afirma. No se puede probar una negativa, es decir, ni Juan Carlos ni nadie puede probar que el complot de la heroína no existió. Lo único que se puede hacer es investigar y, como ha sido el caso, destacar que no hay pruebas del complot.

Juan Carlos Usó dijo...

Lo que exige el anónimo autor del comentario 17 es lo que en Derecho se conoce como prueba diabólica o prueba inquisitorial, por ser frecuente su exigencia en los tribunales de la Inquisición y en otros procedimientos jurídicos propios del Antiguo Régimen, en los que no se respetaba la presunción de inocencia. Se trata de un apremio, en definitiva, que obliga a demostrar que algo no ha ocurrido o la inexistencia de alguna cosa, cuando según el Derecho moderno la denominada carga de prueba —como bien advierte DDAA en el comentario precedente— corresponde a quien afirma la existencia de algo o acusa a alguien.
Desde luego, y en espera de que aparezcan pruebas que acrediten la participación del Poder en ese envenenamiento masivo, somos libres de apostar por la existencia de esa conspiración tóxica por comodidad, por compasión, por consuelo, por la fascinación de desvelar verdades ocultas o incluso por el deseo de fomentar una cultura popular heterodoxa y crítica. Podemos seguir dudando de todo por sistema, con el fin de ir más allá y descubrir lo que no hay detrás de lo que hay para atribuir a otros la realidad escamoteada. Pero no está comprobado que nada de todo eso favorezca la comprensión de las dinámicas y los procesos históricos, y sobre todo nada de todo eso nos va a librar de estar expuestos y caer en la trampa que supone la tentación permanente de creer en indemostrables intervenciones de proporciones metafísicas. En contrapartida, también podemos decantarnos por el método sherlockholmesiano de desvelar la cara oculta de las cosas observando con detenimiento y precisión su lado manifiesto, aunque naturalmente sospechar siempre nos exigirá mucho menos esfuerzo que investigar.

DDAA dijo...

Entre las seudorrespuestas al artículo de Juan Carlos brilla con luz propia la de Joanna Gorina quien, en lugar de ponerse a investigar para refutar la refutación, pedía a otros que investigaran, al tiempo que seguía sosteniendo su creencia en la conspiración como un acto de fe:

"Ens maten amb heroïna” mereixeria una resposta més extensa, minuciosa, i és clar, enfocada. Que rebatés amb dades la intenció confusionària d’aquest article. Perquè el crim a gran escala comès amb la introducció de l’heroïna mereix justícia, que es diguin les coses pel seu nom i que se n'assenyalin els culpables, però no es pot permetre frivolitats laberíntiques com aquesta. Per molt que vinguin de la mà de qualsevol professor universitari."

Ens enganyen, amb l’heroïna

Por lo demás, no puedo hacer otra cosa que insistir en que, quien de verdad esté interesado en llegar hasta el final de esta historia, lea con atención el artículo, los comentarios en La web sense nom y todo lo que pueda antes de emitir juicios apresurados y motivados en gran parte por el sesgo de confirmación -la tendencia a creer en cosas que coinciden con nuestros juicios previos, también llamados pre-juicios.

DDAA dijo...

A riesgo de abusar de la amabilidad de Roberto, saco este comentario de la web sense nom, donde se pone de de manifiesto que no todos los exadictos se apuntan a la cómoda exención de responsabilidad y al recurso a la conspiranoia que, a juzgar por lo extendidos que están, bien podrían figurar entre los efectos secundarios de la adicción a la heroína -Sabino Méndez, citado por el blogmaster, sería otra honrosa excepción a la regla;


Yo tenía amigos hijos de medico, de farmaceutico y empezamos a meternos tiza de morfa, clorhidrato de cocaina en polvo y en ampollas, morfina Arrans de 0,1 y 0,2, morfina Castillo de hasta 0,4 y 0,5 con el liquido ambar, rico en opio supongo. A lo que voy es a que durante unos dos años hubo un grupo de gente en Asturias (entre Oviedo, Gijon, cuenca minera, Aviles seriamos 50) que nos chutabamos de todo menos heroina, porque no la había. Algunos empezaron a robar (no atracar) farmacias y desvalijar el armarito de los narcoticos. De allí salia Pantopon, morfina, Septa_Om o Metasedin (metadona en ampollas), Palfium, Eucodal, Eucosan, opio en polvo o en roca, Dolantina, dolanquifa, codeina y mas. Hasta los supositorios venian bien cuando estabas de mono, los habia de codeina, de metadona y de opio.Y cuando venía el mono, que si que nos enganchamos, y no había nada que comprar en el mercado, tomabamos Tilitrate o jarabe de Lasa con Codeina, media botella empalagosa y como nuevo, o Per Duretas o Codeisan, siempre habia alguna farmacia que no ponía problemas. Se daba el caso a veces de tener dinero y no haber nada para comprar en toda Asturias. Luego yo mismo robé una farmacia y diez dias despues me detuvieron. Era el 78 y el juez me mandó a una clinica de Madrid donde aparte de no tener ni puta idea del tema, lo unico que hicieron fue desengancharme con una cura de sueño. Luego me libré con dos años en condicional. Robé mas farmacias sin que me pillaran (Uno aprende), y me volvieron a pillar en el 81. De aquella estuve quince dias en la carcel hasta que el alcaide se hartó de aguantarnos y pidió al juez que nos soltara.
Lo que quiero decir con toda esta historia es que la epidemia se propagó por si misma, sin intermediarios estatales en una generacion con muchisimos jovenes, habia habido un baby boom en los sesenta y ultimos 50. Y cuando los primeros que viajaron a Tailandia y trajeron un kilo o 2 de Caballo blanco buenisimo y barato hicieron dinero y mantenian su vicio, comenzó la progresión geometrica.
Y mal que nos pese o no lo queramos reconocer, cada adicto, para mantener su vicio, enganchó a otros diez a los que proveer y yo creo que esa fue la verdadera razón de la escalada creciente que tuvo el consumo de heroina. Yo compraba un gramo a 15000 pelas y hacía papelinas para sacar para mi consumo y para comprar otro. Asi de facil se expande una epidemia. Con cada nuevo adicto tratando de habituar a otros para mantener su jeringa cargada.
Es duro pensar que uno fue el “culpable” (por mas que no pusieras una pistola en la cabeza a nadie como dicen algunos por aquí) de que surgieran nuevos adictos y muchos de ellos murieran jovenes de sobredosis o enfermedad. Creo que al echar la culpa a una conspiración planetaria, nos despojamos de nuestra responsabilidad. Ya el mismo Burroughs decía que cada adicto tiene como mision crear otros cuantos que te ayuden a financiarte el habito. Y de ahi, de la proliferacion de consumidores surgió que cada vez mas gente quisiera comer del pastel y ganar dinero.

Anónimo dijo...

Hola Juan Carlos y DDAA.
No se si lo tengo claro, me estáis diciendo que vosotros dudáis (o no habéis encontrado pruebas) de que el poder a usado la heroína para atontar a los chavales pero yo no puedo dudar de lo que afirmais vosotros, bueno... perdonarme si os he molestado yo no se expresarme como vosotros y digo las cosas un poco mas a lo burro. No volverá a ocurrir. Joder como cambia la cosa, ahora resulta que soy franquista e inquisitorial
Saludos.

Nano Santurtzi Oi!

DDAA dijo...

No lo tienes nada claro, anónimo. Para empezar, nadie te ha llamado "franquista e inquisitorial". Personalmente, no me molesta tanto la discrepancia como que prefieras creer en un rumor o en algo que, hasta que se demuestre lo contrario, no es más que una leyenda urbana basada en lo que dice un señor que tenía un bar en Iruña y en lo que le contó un gitano a Pepe Ribas -porque mucho más no hay- antes que, no ya creer, sino simplemente examinar lo que estuvo investigando Juan Carlos Usó o lo que cuenta Carlos, el exadicto cuyo testimonio he puesto antes y que coincide punto por punto con lo que yo viví cuando tenía 17 ó 18 años, cuando los primerísimos heroinómanos donostiarras se reunían en la plaza de la Constitución o en Cafetos -hoy convertido en el Ganbara.

Y si la teoría de la instrumentalización de las drogas por el poder se remonta a 1916, como ha apuntado JC -y ha conocido innumerables versiones antes de la que nos ocupa-, creo que es una buena prueba de su debilidad manifiesta. Pero por supuesto que cualquiera puede seguir creyendo en lo que le conviene a pesar de la total ausencia de pruebas. No en vano el cristianismo ha venido durando 20 siglos a pesar de ser una colección de absurdos y despropósitos sin pies ni cabeza.

Juan Carlos Usó dijo...

Anónimo,
Si te molestas en buscar en Google “prueba diabólica” y te lees la breve entrada que le dedica la Wikipedia podrás comprobar que nadie se está metiendo contigo ni pretende ofenderte.
Muchas personas estáis convencidas de que “el Poder ha usado la heroína para atontar a los chavales”, tal y como dices. Pero lo que sucedió –por utilizar tus propia expresión– es que los chavales se atontaron con heroína y eso le pudo venir muy bien al Poder. Puede parecer lo mismo pero no lo es.
Yo también participé durante muchos años de ese mito tan extendido, hasta que a principios de los 90 –alentado por Antonio Escohotado– ya no me limité a creer, a hablar y a opinar sobre las drogas sino que me dediqué a investigar su historia en el estado español a partir de fuentes primarias. Y no tuve más remedio que rectificar mi posición inicial con respecto a la existencia de una supuesta mano negra tras la introducción y extensión de la heroína en España.
Por otra parte, puedes estar seguro de que no tendría ningún inconveniente en volver a rectificar si alguien consiguiera demostrar que efectivamente existió un plan oculto para adocenar a la juventud contracultural y/o revolucionaria de los años 70-80 desde las más altas instancias del Poder.

Anónimo dijo...

Hola a todos. Yo soy el Carlos al que se refiere Alejo y puedo dar fe punto por punto de que todo lo que cuento es cierto y es tal y como fueron las cosas. Las teorias sobre conspiraciones suenan muy bien, son perfectas para empaquetar en papel de regalo y venderlas en el corte ingles, en forma de ensayo o de presunto documental. Pero en realidad no hay ninguna prueba de ello. Otra cosa es que haya habido policias o guardias civiles en el negocio, pues claro, como los sigue habiendo hoy. No hace mucho cogieron a unos que robaban la droga decomisada de la misma comisaria. El dinero facil es muy tentador. Pero yo no consigo ver una reunion en un ministerio de interior maquinando como adormecer con drogas a toda una generacion.

Niko dijo...

aupa Robeeto! casualmente comentamos lo mismo que tú al ver el bodrio de reporaje. Sensacionalista , con las respuestas capadas para intentar darle un toque de dramatismo que no tenía en la época, salvo en unas situaciones MUY concretas. Así se lo dije a la periodista que me estaba entrevistando con preguntas totalmente amarillas "Salvame". Como no daba juego ni me mostraba "dramático"- incluso elegí a posta el parque de los Patos- le pregunté durante la citada entrevista si iba a visionar una copia antes de emitirse, pero evidentemente han pasado de mi y de todos. No me vuelven a pillar en otra. Saludos

Anónimo dijo...

El tono del documental es insoportable,el resultado estaba mas que comido antes de rodarlo.
Estoy de acuerdo con Uso en que las pruebas son importantes a la hora de constatar una verdad ,aunque pienso que en estos casos,encontrar pruebas,puede ser un imposible.El celebre informe Navajas y lo que paso con el podria ser una prueba,no de que en intxaurrondo se trapicheaba,eso no se pudo aclarar,sino de la manera que tiene el poder de impedir que se investigue y se obtengan pruebas para poder demostrar segun que casos.Sin llegar a leer el informe, el juez le dio carpetazo,solamente leyendo el informe que de el hizo la guardia civil.¿Debemos pensar que lo que el informe decia era falso,porque no hubo pruebas?.Nunca lo sabremos ,no se permitio investigarlo. Algo parecido le ocurrio a Garzon cuando investigando la operacion Necora,se le ocurrio la feliz idea de investigar el camino del dinero.Todo muy bien hasta que topo con el BBV,a partir de ahi no se le permitio investigar mas.Resultado,todos de rositas.Parece ser que recabar pruebas para probar segun que cosas ,puede ser dificil incluso para un juez.
Saludos a todos.
Maria

DDAA dijo...

Tampoco hay que olvidar que Máximo Blanco, uno de los lugartenientes de Galindo fue encarcelado por su implicación en un caso de tráfico de hachís

Juzgado un teniente coronel de la Guardia Civil por tráfico de hachís

Pero todo lo relacionado con el caso Navajas, Intxaurrondo, el asesinato de José Antonio Santamaría -gran amigo de Txiki Benegas-, la conexión del GAL con el narcotráfico y muchos otros episodios oscuros, es muy posterior a la época de la que estamos hablando y estas cosas ocurren en todas partes y a niveles mucho más altos, así que, desde mi punto de vista, no sirven como prueba del complot de la heroína. Hablaba más a fondo de esto en este hilo del Cannabis Café

Nos matan con heroína, de Juan Carlos Usó (en la web sense nom) - Página 2

Anónimo dijo...

DDAA. En ningun momento he puesto esos ejemplos como pruebas de la conspiracion,y si de como el poder puede impedir que se esclarezcan ciertos asuntos.Releeme por favor.
Aclarado esto y desde mi excepticismo de andar por casa,mi modesta opinion es que ,en el caso de que hubiera tal mano negra detras de esa tragedia ,ni ha habido pruebas,ni las habra.Sin querer ponerme dramatica,se me ocurre una analogia entre lo que paso aqui antes y las espantosas matanzas de jovenes en Mexico,a los que acusan de narcos de este u otro cartel.Lo que quiero decir,es que los testigos son una prueba de cargo,y si en los ochenta aqui habian mas de una muerte sospechosa,etiquetada como "sobredosis",segun Escohotado tampoco se investigaba mucho y pudiera ser una manera muy facil de eliminar a cualquiera que se le fuera la boca.En el pais lindo y bonito tienen otras costumbres,a tiro limpio.¿Pruebas?.Los muertos no hablan.
Saludos. Maria

DDAA dijo...

"en el caso de que hubiera tal mano negra detras de esa tragedia ,ni ha habido pruebas,ni las habra"

Esto es un poco como aquello que dijo Cheney sobre las armas de destrucción masiva en Irak: "la ausencia de pruebas no prueba la ausencia". Efectivamente, pero se diría que gente como Joana Gorina y muchos más piensan que la ausencia de pruebas es la mejor prueba del complot de la heroína, y tampoco es eso. El caso es que si Juan Carlos escribió el artículo fue por el éxito que ha tenido este meme sin existir ninguna prueba de ello.

La prohibición de las drogas ofrece muchísimas ventajas a los poderosos, desde disfrazar asesinatos como muertes accidentales, hasta colocar drogas a sujetos incómodos para incriminarles, pasando por servir como fuente inagotable de fondos para guerras de alta y baja intensidad o inyectar cantidades astronómicas de dinero líquido en la economía vía paraísos fiscales. Y por supuesto que los que pagan el pato y se llevan la peor parte son los más pobres, que llenan las cárceles, mueren por tener que recurrir a drogas de calidad infecta o, en casos extremos, trabajan como esclavos para los narcos, como lleva ocurriendo en el sudeste asiático desde hace décadas. Por eso siempre me ha extrañado y siempre me extrañará que gente que dice ser de izquierdas abogue por el mantenimiento de la locura prohibicionista. Hay notables excepciones, como Martín Barriuso o Noam Chomsky, pero lo que predomina en este sector es un discurso moralizante ("las drogas apartan a los jóvenes del que debería ser su único objetivo: la lucha revolucionaria"), victimista o, directamente, analfabeto.

Anónimo dijo...

A mí la frase que me fascinó –y de hecho me sigue cautivando– es la que en su día pronunció Douglas Rumsfeld:
"Las informaciones que dicen que algo no ha pasado son siempre interesantes para mí, porque, como sabemos, hay hechos conocidos que conocemos, hay cosas que sabemos que sabemos. También sabemos que hay hechos desconocidos conocidos, es decir, sabemos que hay algunas cosas que no sabemos. Pero hay también hechos desconocidos que desconocemos, aquéllos que no sabemos que no sabemos".
A falta de pruebas, quizá la sospecha de la existencia del complot de heroína pueda apoyarse en la abracadabrante frase del ex secretario de Defensa de EEUU.

nineuk dijo...

(Una posible) conclusión: Sobre este tema no sabemos lo que no sabemos pero sabemos lo que sabríamos si lo que sabemos realmente lo supiéramos. ¿Sabes?

Anónimo dijo...

Ninieuk, con ese speech te has superado!!!

Anónimo dijo...

DDAA.Leer entre lineas cuando no hay nada que leer,conduce a equivocos.La frase que comentas de mi respuesta no dice que la ausencia de pruebas es una prueba en si,eso lo dices tu extrayendo una conclusion que nada tiene que ver con lo dicho.A veces la literalidad existe,corazon .Simplemente intente constatar un hecho. Nada mas lejos de mis intenciones que sugerir eso,cosa que por otra parte no comparto en absoluto,demasiado paranoico para mi gusto. A mi me van las pruebas,la evidencia.Pero cuando no existen siempre queda la sospecha,que no significa necesariamente inventarse cosas,sino seguir unos indicios.
Un placer. Maria

DDAA dijo...

María, creo que eres demasiado susceptible. Y el problema con esta conspiranoia -que dejará de serlo el día en que alguien haga el mismo esfuerzo que Juan Carlos Usó, pero en sentido contrario, cosa que no parece que vaya a ocurrir a corto plazo- es precisamente el de la ausencia absoluta de hechos constatables. Y donde tú ves "indicios", uno sólo ve cotilleos de barra de bar. Eso sí, sospechas, todas las del mundo, pero las sospechas son gratis. Un placer también, pero espero que salgamos de este bucle.

Juli Gan dijo...

A Juan Carlos Usó: Tiene usted toda la razón, es de Juan Luis Zabala (Tontastoy)y en el original se llama: "Galdu arte", también publicada por Hiru. Graias por arreglarlo :)

Anónimo dijo...

grandioso todo,el artículo,el doc,me sirvió para el homework,jeje.