martes, 8 de julio de 2008

ESCALOFRIANTE

Yo no acababa de comprenderlo hasta que por fin, hace unos años me enviaron a currar allí. Los sanfermines son especiales por muchas cosas, una de ellas es porque todos los día se juega con la muerte. De sobra conocidos son los encierros, quizá no tanto los saltos desde la fuente en la plaza de la Navarrería. Después del txupinazo, cuando más borracho está todo el mundo, unos cuantos suicidas (casi todos neozelandeses, no me preguntes porqué) se tiran desde lo alto de la fuente confiando en la masa de beodos que le esperan abajo. Más de uno ha terminado en silla de ruedas, lo que me extraña es que no sean más. Yo mismo fui testigo del golpe en la cabeza (contra el suelo) que se dio uno de ellos hace un par de años. Estas imágenes son de éste año

5 comentarios:

El Conde de MonteCristo dijo...

Estando borrassho se puede hacer alguna que otra gilipollez, por la gloria de mi madre....pero anda que jugarte tu integridad física de esa manera es el colmo del mongolismo. Lo cojonudo es que son todos guiris. El otro día el primer muerto en estas fiestas era irlandés y se cayó de las murallas.

También guiris son los que suelen caerse de las habitaciones de los hoteles en Mallorca...

Serán así en sus países o es que la península ibérica les transtorna?

Julián dijo...

Lo viven! Hemingway les ha comido el tarro jaja En cierta forma les comprendo, es como si viajo al amazonas subido a una canoa, machete en mano, para vivir aventuras por vivir al límite... Los nativos de ahí lo fliparían jaja

ROBERTO MOSO dijo...

Yo también creía algo de eso, pero francamente, ahora pienso que fue al revés, es San fermin y su irresistible fuerza la que comió el coco a Hemingway y a tantos otros. Recuerdo un concierto en Londres de los "Queens of the Stone Age" con varios asistentes mega-cachas luciendo orgullosos camisetas de San Fermin. Los británicos no se cansan de repetir que el carnaval de Nothing Hill es la "mayor fiesta urbana de Europa". Vete un año y compara. No hay color , de verdad, y no es chauvinismo. Insisto, sospecho que la presencia del peligro de muerte marca mucho.

Dani dijo...

Joer, y yo pensando que los heavies nos jugábamos el físico durante los conciertos. Pero si somos unos moñas!

Yo ya conozco a alguno que está en directo allí y le pica el gusanillo por subir.

Pero lo mejor es la diferencia en el aplausómetro cuando se tira una chica que previamente se ha levantado la camiseta a cuando se tira un chico.

ROBERTO MOSO dijo...

Esto me resultó interesante al respecto:
el mundo