martes, 9 de septiembre de 2008

NOEL GALLAGUER ATACADO EN DIRECTO



Uno creía que la violencia en los conciertos era cosa del pasado y mira. En menos de tres días asisto (en directo o via Toutube) a dos escenas lamentables. Se me ocurren varias reflexiones:
1) Es curioso lo de Youtube. Cuando revisas las imágenes que la peña ha grabado con sus vídeos, qué perspectivas tan distintas se pueden observar. En directo yo no me quedé con el momento del impacto de un móvil contra el careto de Rotten. En la red se ve que fue una hostia de cuidado. No me estraña que se mosqueara. Otro cualquiera se pira y nos deja plantados. Impagable, por otro lado, el video donde Rotten parece dirigirse al que graba. Los comentarios son del tipo "Hostias, ese tio da miedo chaval, se cree que he sido yo"...
2)El año pasado ocurrió en Bilbao con los Red Hot Chilli Peppers. En un concierto donde no parece haber demasiada agresividad un sólo capullo puede terminar con todo o, al menos, cortar el vacilón a la banda (y de paso a todo Dios)
3) En cualquier biografía de los Pistols, te contarán aquel capítulo "heróico" en el que agredieron a Sid Vicious en San Antonio y el tipo se lió a mamporros con el agresor (armado) con su proipio bajo. ¿No habrá algo de imitación en esas actitudes?. ¿Ganas de vivir un espectáculo distinto, especial? El efecto llamada ese , vamos.
4) Uno, que no es ningún Terminator, ha visto y protagonizado infinidad de festis multitudinarios sin ninguna seguridad en los cuales la peña estaba desatada y no pasó nada.
(a veces creo en los milagros). ¿No será a veces peor el remedio que la enfermedad?
5) ¿Acabaremos viendo a los grupos tras una jaula, como en la película de los Blues Brothes (con su entrañable nombre en castellano "Granujas a Todo Ritmo"?

12 comentarios:

Dani dijo...

Sí, es una putada que pueda aparecer algún payaso que se cargue un concierto él solito tirando algo al escenario, pero yo en todos los conciertos pienso en el/la pobre chaval/a al que le cae el katxi medio lleno que algún cabrón tira hacia las primeras filas. En cada bolo caen dos o tres. En ese caso, la jodienda de concierto es individual, pero tiene que escocer. A mí nunca me ha pasado.

En cualquier caso, Roberto, deberías rememorar aquella costumbre tan sana que existió en los conciertos punkis de escupirle al grupo.

Qué asco, no? O era leyenda urbana?

Noemí Pastor dijo...

Los tíos que van a un concierto a liarse a botellazos y mamporros me parece que tienen moscas en vez de cerebro. Ahora bien, al Gallagher (perdona, pero me hago lío con los hermanitos) lo vi hace unos años en Bilbao, cuando tocó Oasis con Paul Weller, y estuvo chularras, antipático y hasta faltón. No digo que se mereciera una hostia, pero pitos y abucheos, sí.

Anónimo dijo...

Buenas Roberto...soy Valen desde Plasencia.
A ratos y a cachos sigo leyendote
que lo sepas....me han emplumado la direccion y presentacion de un programa por la tarde en la radio y me esta "consumiendo"
jajajaja
No se me ha olvidado mandarte un presente de estas tierras

Un abrazo
..............
lo que es lastimero es que la gente vaya a los conciertos a "sacar" el movil...en vez de disfrutar de la musica.

El Conde de MonteCristo dijo...

La verdad es que los hermanitos Galllagher son de los más bobos que ha dado el britpop, pero es de gilipollas pagar una entrada para hacer eso. Como los 4 descerebrados que la montan en un partido de fútbol, además perjudicando al club que supuestamente defienden.

En esos tiempos de escupitajos punkis, tampoco había gorilas de seguridad en las puertas de los pubs y discotecas, y había peleas a tutiplén. Creo que te oí decir a ti que había una discoteca por Santurtzi que todos los sábados había mamporros por doquier y que expresamente iba la gente a pelearse.
Pero hay más violencia ahora que antes que no había seguridad?

Un video curioso, que descubrí hace poco, en el que no hay violencia en el escenario:

Estos zapatos me hacen daño

El Conde de MonteCristo dijo...

Mi memoria ha recordado que la discoteca de la que hablaste que la gente iba a pelear más que a bailar era El Volante en Kabieces.

Alfonso dijo...

Y el cirio que se monta por un empujoncito? Toda la banda fuera de escena, cuatro tíos poniendo a la altura "exacta" un pie de micro… Cinco minutos de parada… Vamos, es que más gilipollas es difícil.

Lo de los lapos no es leyenda urbana, una realidad bien viscosa más bien. Era impresionante ver el auténtico chaparrón de salivazos que se desataba al empezar las bandas a tocar. Por los Madriles era una costumbre muy extendida, afortunadamente, por los Bilbaos no solía pasar de sirimiri. Aunque Evaristo no puede decir lo mismo, le recuerdo bien duchadito y con un gargajo verde oendulando en la punta de su nariz. Pero no recuerdo dónde ahora mismo…

ROBERTO MOSO dijo...

Evaristo llegó a sacar un paraguas con la siguiente leyenda "Tírale lapos a tu puta Madre", eso lo ví yo con estos ojitos. Tambien se dice que Joe Strummer pilló su Hepatitis por un lapo que le entró en la boca... y no sigo porque me dan acicuacuos

Alfonso dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ROBERTO MOSO dijo...

LA HA BORRADO ÉL... QUEDE CLARO

Alfonso dijo...

Sí, la borré porque era mía. La chorrada que había escrito, digo.

Pterodactil dijo...

No recuerdo el año, pero si un concierto en Orduña en un colegio de curas. Tocaban Hertzainak y Zarama y creo recordar que Zarama tuvo que suspender el concierto. La verdad es que el público era un poco «bestia», pero si lo recuerdo es porque no era lo normal. ¿Fue algo así?

ROBERTO MOSO dijo...

Siento confesar que no lo recuerdo en absoluto... si recuerdo que hubo de suspenderse un concierto en Irún por amenaza de bomba... otra vez, en Muzkiz cayó una tromba de agua y se suspendió tras la primera canción... pero lo de Orduña... ¿que pasó?