viernes, 30 de abril de 2010

AGAPITO

Es una de esas historias que podrían salir en una "telemovie" de domingo por la tarde. Me ha emocionado leerla y ver estas fotos. La vida de un hombre centrada en los pocos metros cuadrados de una habitación de hospital con vistas a un jardín, a todo un mundo. Un bebé "defectuoso" abandonado a las puertas de una residencia.  Despues: años de celadores, médicos y enfermeras que han sido toda su familia. Una sola salida para ver las Rias Baixas en toda su vida, gracias a un celador que ya no está para contarlo. La voz de Galicia lo contaba hoy ASÍ. A los 82 años ha fallecido Agapito Pazos.

6 comentarios:

Juli Gan dijo...

Qué vida más triste. Pobre hombre. Toda la vida en un hospital. Jo, que chungo.

nineuk dijo...

No lo tengo tan claro. Dicen que la sonrisa solo se le borró cuando tuvo que operarse de cáncer de estómago. Ya sé que no es la vida que nadie soñaría, pero vaya usté a saber...

Txolarte dijo...

Pues yo, no sé si aguantaremos 82 tacos,pero los sueños de angora los tejemos con alambre.
Dicen que es feliz quien quiere serlo,quien lo intenta y quien está de acuerdo consigo mismo.
Y yo estoy de acuerdo ¡Que co.....!

Saludos

nineuk dijo...

Saludos Txolarte. Me has dejado mosca con eso de los sueños de angora. Por lo demás dudo que sea feliz todo el que quiere serlo y lo intenta (por desgracia) pero sí creo que la coherencia con uno mismo es fundamental en el intento. Si señor.

Txolarte dijo...

Pues por aprovechar el 1 de mayo.
Quizá los sueños se empezaron a tejer con pelo de angora y tenemos camisa de alambre.
En cuanto a lo segundo te doy la razón, quizá he pecado de optimismo,pero el optimismo también contribuye a la felicidad ¿o no?
Salud

Jesús Elorriaga dijo...

Esos días junto al celador, al lado del mar... qué pasó por su cabeza al regresar al hospital.