Sí, parece en alguna medida ser el signo de los tiempos. Superhéroes sin sede social ni acreditación concreta que actúan como un solo cuerpo. Me parece ver una relación intangible entre Banksy, Anonimous y el 15-M. Juan José Millás, en EL PAIS lo ha elaborado así: Lo reproduzco por su indudable interés y porque me parece buena base para un debate.:
El 15-M ha evolucionado a una especie de superhéroe colectivo que aparece allí donde está a punto de perpetrarse una injusticia. Ha evitado ya decenas de desalojos en los que los desahuciados eran viudas o ancianos o personas con problemas de movilidad. Llega antes que El Hombre Araña porque ni siquiera tiene que ponerse una capucha para ocultar su rostro. El 15-M posee una extraña identidad colectiva y proteica que le permite fenómenos tan raros como la bilocación, pues puede manifestarse al mismo tiempo en ciudades muy alejadas entre sí. Y no hay inspector capaz de pedirle el carné de identidad ni de detenerlo ni de llevarlo ante el juez porque carece de identidad y de rostro y de domicilio social. Hace poco, en el madrileño barrio de Lavapiés, el 15-M apareció de golpe para corregir una actuación absolutamente desproporcionada de la policía, que estaba deteniendo a un inmigrante sin papeles por haberse colado en el metro. Que las fuerzas del orden se movilicen por un euro, con la que está cayendo, tiene delito. El 15-M tardó en acudir tres minutos al lugar de los hechos. En la foto pueden ver al superhéroe colectivo gritando "fuera del barrio / fuera del barrio / ningún ser humano es ilegal". No hay nada como decir lo obvio para acojonar a la autoridad competente. La pasma pidió refuerzos que no fue preciso utilizar porque, como se ha dicho en otras ocasiones, las armas de los indignados son sus palabras y sus manos abiertas. Una vez disuelta la policía alborotadora, el 15-M se esfumó como si se lo tragara el asfalto. Hasta la próxima.
