Una de las facetas más geniales de Claudio era la humorística. Inolvidables las sesiones nocturnas del TOKI ONA, con unas improvisaciones sobre la actualidad que nos mataban de risa. En su homenaje vaya este número de ROB PARAVONIAN (al cual no conocía) sobre el Canon de Pachelbel...Asombroso el número de canciones que encajan en su molde.