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lunes, 3 de septiembre de 2012
NORMAL
“Hay que normalizar la enseñanza de religión” dijo el obispo Munilla. Normalizar, que gran eufemismo. Con las lenguas minoritarias también se usa constantemente. Lo que nadie acaba de aclarar es: ¿cual es exactamente la normalidad? Supongo que para Munilla supondría aumentar exponencialmente el grado actual existente (que no le parece normal) . La verdad es que la normalidad existente en el mundo de la enseñanza religiosa, a mí me parece bastante normal, dado el progresivo laicismo general de la sociedad. Lo que no veo tan normal es que el estado “laico” siga subvencionando a la iglesia, o que una ley franquista les permita entrar en el negocio inmobiliario, como tan bien denunció el programa “Salvados”. En lo referente al euskera, yo de momento me conformaría con la normalidad catalana (que a muchos catalanes no les parece normal para nada, claro). Y es que ¿qué es lo normal? Todos nos creemos bastante “normales”, pero al pasar los años, vemos nuestras fotos y solemos pensar “uff, vaya pinta que tenía”. “Si alguien te parece normal es que no lo conoces lo suficiente”, escuché decir por ahí. Cuando venimos al mundo, lo que nos rodea es lo que tendemos a considerar “normal”. Así a nadie de mi generación le extrañaba que los profesores soltaran sopapos, que la mili fuera obligatoria o que el Athletic no tuviera “Maradonas” ni “Falcaos”... pero las normalidades cambian, de hecho , si algo hay “normal” eso es precisamente, el cambio. Un pelotari vasco exiliado en Miami, volvió a Euskadi en los ochenta y vino a la radio. Recuerdo como me decía con cierta emoción que en su tiempo, era impensable que un "vasco legítimo" no tuviera fe. Ahora vemos en los reallitys de aventura a vascos de pura cepa blasfemando más de lo que repiran. Nola aldatzen diren gauzak, kamarada. Como decía la Pfeiffer en “El novio de mi madre” : “Tranquila hija, hoy en día cuanto más haces el ridículo, más normal pareces”.
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