miércoles, 23 de julio de 2008

CONCIERTOS, CONCIERTITOS Y CONCIERTAZOS


La entrada sobre el concierto de la Patty ha suscitado un pequeño debate que merece ser convertido en post. Si me permitis, voy a empezar por las preguntas:
¿Se puede alcanzar en un gran estadio el clima de una sala?
Si pudiéramos escoger (tenemos la entrada) qué preferiríamos, ¿ver a Sringsteen o a AC/DC o a R.E.M. en la Sala Santana 27 (o similar) o en Anoeta?
¿Nos gustan los "sponsors" invadiendo el espacio de la fiesta? ¿es un tributo inevitable a pagar?

Parece que el BBK Live es la razón para bajar el presupuesto de los conciertos gratuitos en fiestas de Bilbao (Amaral es el TOP-one) ¿merece la pena?
Cuando vemos unas pequeñas figuritas a 500 metros de distancia y su reproducción en dos pantallazos ¿estamos viendo un concierto o una retransmisión televisiva?
Lo difícil, claro, son las respuestas. Yo no las tengo todas claras. El mítico festival de Woodstock de 1969 sería inimaginable con anuncios comerciales. Habría negocio, sin duda, pero se cuidaban las formas porque estaba claro que aquellas músicas de vanguardia no casaban con la apología del consumismo. En el 89 se celebraron los 20 años del evento y ya estaba todo petado de marcas. Pocos años después se intentó reeditar el festival y acabó como el rosario de la Aurora. Al parecer, se pasaban tanto con el precio del botellín de agua que los congregados acabaron arrasando con todo. Que yo sepa, ya no se ha vuelto a celebrar.

La gente que asiste a macro-conciertos demuestra una y otra vez que la mayoria de la juventud (y no tanto) tiene muy buen temple y en realidad, alrededor de la música hay mucha menos violencia de la que podría suponerse. A parte de ese de Woodstock solo recuerdo el ocurrido en Festimad 2005, donde destrozaron un coche que se iba a sortear tras unos retrasos de cuidado (si lo quieres refrescar: http://66.102.9.104/search?q=cache:ky1a8hIj6VQJ:www.supernovapop.com/noticias/noticia.aspx%3Fnoticia%3D3444+festimad+incidentes&hl=es&ct=clnk&cd=2&gl=es)

Está claro que en muchos casos, la única forma de ver a ciertos artistas es el mogollón. Por desgracia Oliver Stone no nos va a invitar a una sesión a puerta cerrada de los Rolling Stones y los Red Hot Chilli Peppers solo actuarán en el Kafe Antzokia si su cotización baja por los suelos.
Así que eso es lo que hay: ¿Quieres ver a Police? prepara la cartera y la disposición de ánimo ¿quieres ver a Bruce Springsteen? pues lo mismo, o peor, que en el BEC hubo fans de toda la vida que se quedaron en casa mientras en número de invitaciones proliferó de forma increíble.
A mí, si no hay más remedio, me podreis ver en un super-evento, pero pillar a Maceo Parker o a Sharon Jones, o a Bersuit o a la Patty, en una buena sala, con buen ambiente y sin anuncios de móviles, ni grandes aparatos de seguridad... no tiene precio... o lo tiene,pero más razonable, vamos.

24 comentarios:

Dani dijo...

Entro como un mihura a este lío:

vamos a ver, yo parto de la base de que ningún festival puede ser perfecto. Yo pago 60 o 70 euros para ver a varios grupos potentes en un mismo día (de verlos individualmente el coste sería 35 euros de media si son extranjeros por seis o siete grupos... Pues eso) y con buen sonido, que suele ser aceptable.

Las cañas y los katxis serán caros, pero son el complemento, nunca lo fundamental. Las salas están bien, nos permiten conectar mejor con el artista pero, en mi opinión, un clamor de 15.000 estremece más que uno de 500. He vivido ambos y sé lo que digo.

Como dice el anuncio, sentirte partícipe de algo así hace que te sientas especial. ¿Que no le veo la arruga al Springsteen? Ya, pero estuve allí.

He visto a grupos que funcionan mejor en las salas que en los grandes recintos. Por lo que sea, se desenvuelven mejor. Cada concierto tiene sus oportunidades dependiendo dónde se celebre, pero yo dentro de una década recordaré cómo bailaban las gradas en Anoeta con "American land", cómo voló Paul Stanley sobre nuestras cabezas en una tirolina, cómo coreábamos "Fear of the dark" 18.000 individuos, y no cuánto me cobraron por el katxi o si ponían anuncios en el descanso.

Y voy mucho más a conciertos de salas que a los de estadios.

El Conde de MonteCristo dijo...

A mi no me gusta el uso y el abuso de los patrocinadores, ya sean privados o públicos (de estos últimos me da más repelús).Sin embargo, sigo sin tener claro que un modelo de promoción de conciertos sin injerencia por parte del sistema sea la mejor fórmula (siempre pensando desde el punto de vista del espectador).

Está claro que si un evento está patrocinado siempre lo van a utilizar a su favor los "sponsors" de turno. Me gustaría saber por otra parte cómo es el modelo de contratación en USA y en el resto de Europa, más que nada para comparar. Porque si los cachés de los artistas son imposibles de pagar sin ayuda institucional,etc, cómo lo hacen en otros países?

Dicho esto, he ido a más conciertos en salas o en sitios cerrados que en grandes estadios o en espacios abiertos.

Siendo consciente de los inconvenientes en ambos casos, el hecho de ver al artista o grupo en cuestión hace que los deje en un segundísimo plano. Dejo esos pelos en la gatera e intento disfrutar y ver lo positivo.

También es verdad que si el concierto es en un campo de fútbol opto por una entrada con asiento, porque ya se me quitaron las ganas de estar en primera fila esperando que alguna gota de sudor del cantante cayera en mi rostro.

saludos (con patrocinio esta vez de Ron Guayabita seco),
El Conde

pintxo dijo...

A tres días de ese histórico concierto, yo creo que ya se puede decir, yo estuve allí! me refiero al concierto de Patti. a 30 euros y en una sala de 2000 personas? Un lujo, lujazo que difícilmente se va a volver a dar, se escuchaban los tremendos lapazos de la tía rebotar por el suelo, la cara risueña, sus saludos al público, los ojos semi-cerrados, el éxtasis, los pantalones estirados, la camisera raída, las cuerdas de guitarra desilachándose

A todo esto no le doy precio a ningún precio. No lo compensa ningún griterío de público. Yo he visto a lagartija nick en un concierto de fiestas de Bilbao ante 30?¿ personas y ha sido uno de los mejores de mi vida. Lo único que hace falta es buen feeling, mucha cercanía y rock&roll. El resto es un concierto de sonido de caja registradora

Julián dijo...

Bueno... Está claro que, más o menos imparciales, todos somos parciales y preferimos una cosa que otra. Comparto ámbos gustos, el ''estuve allí'' de sentirse parte de algo grande, y el sentirse algo grande por estar en una sala, precisamente porque la pequeñez de la sala y el poco número de los presentes hace que cada uno de ellos parezca más grande. Ya sabéis la frase de Oteiza: ''País de estatuas, país de enanos'' Con menos gente te unes quizás más al artista (depende esto mucho de qué artista o grupo sea), te quedas con más caras, luego vas a un bar y ves a una cara que no conoces pero reconoces: ''estuviste allí, conmigo, éramos sólo mil personas pero estuvimos''

Bueno, que sepáis que sólo he defendido a la sala frente al gran estadio porque eran dos contra uno :P En realidad el estadio también me gusta, tiene su parte positiva y su negativa (a la que incluímos el tema del patrocinio)

Conde, tienes razón, veo que subrayas mucho lo de que no se puede salir del sistema. Es verdad, pero no por ello es un tema a desdeñar, por muy ingenuo que suene, el rock significa algo, quizás no una cosa concreta, pero sin ese punto de rebeldía e inconformismo... si sólo fuese música no sería lo mismo. Creo que por muy ingenuo que parezca a veces, o ridículo, o pérdida de tiempo, cuidar esas cosas es importante. Me refiero a preferir esa ''autenticidad'' que tanto nos averguenza a veces reclamar. No sé si me he explicado bien

El Conde de MonteCristo dijo...

El rock está domesticado hace tiempo porque la propia industria discográfica lo absorbió y sometió a sus intereses. Ahora precisamente está empezando a soltarse ese yugo con las nuevas formas de distribuir la música por internet,etc.
Aunque es algo ingenuo como dices Julián, yo también creo que la música debe ser, además de arte, una mosca cojonera para el sistema aunque puede resultar ahora mismo utópico pero cada vez menos por las nuevas tecnologías.

En las actuaciones es donde lo veo más difícil y es donde me asaltan las dudas de si sería bueno el "independentismo" o incluso factible.

ROBERTO MOSO dijo...

A mí, personalmente, el "yo estuve allí" me deja frío. Yo estuve en el macro festival de U2, Franz Ferninand etc en Anoeta y por circustancias de variado pelaje preferiría no haber estado. Simplemente no fue mi día. Un macroconcierto apenas permite sorpresas. Como mucho algún accidente divertido. En una sala pequeña, el artista se puede sentir tan bien que decida salir mas y mas bises. En los macrofestivales los horarios son prusianos y no hay feeling que valga. En Euskadi hemos pasado de los festis patrocinados por Kakitzat o Askapena a los patrocinados por Euskaltel o BBK. Dejando a un lado los gustos, resulta bastante elocuente.
Muy agradecido por verter en este espacio tantas reflexiones y tan desarrolladas. (En serio)

habie dijo...

Vaya blog más sesudo, entrando al tema soy partidario de los conciertos en formato humano y soy radicalmente contrario a cosas como el bbklive, que con lo que nos roban parece que no tienen bastante, o me direis que es una obra social. Me alarma como ha descendido el nivel en las actuaciones de fiestas de bilbao y creo que ahí está parte del invento, aunque eso es una cuestión local que se sale del tema. Sobre la publicidad, aún sabiendo que no es lo más importante ya que voy a ver al artista, creo que estos deberían de tener más ética pero es mucho pedir, la música es una industria y como tal se maneja, el fin es hacer caja.
Hay un aspecto de los macroconciertos que no habeis tocado y a mi me repele especialmente, es el trato que se da a los espectadores, a veces se nos trata como ganado y lo que no soporto son las zonas bip, será envidia porque nunca estuve en ninguna.
Al final llevado a la vida diaria prefiero comprar en la tienda de debajo de casa que en el megacenter quiero decir que no necesito kobetas en mi vida diaria y si antzokis y santanas.
Por cierto las mega estrellas también se las puede ver en salas, y si no qué me decis de Motorhead y Stray Cats.

El Conde de MonteCristo dijo...

Yo estuve también en el macroconcierto de U2 y aunque soy fan creo que estuvo muy bien. Además, me sirvió para descubrir en vivo a Franz Ferdinand y desde entonces me tienen enganchado (para mí de los mejores grupos en directo actualmente). Quizá en este caso has mezclado "circunstancias personales" como dices y no el concierto en sí.

De todas formas, no nos engañemos, hoy en día aunque el concierto sea en una sala, diría que el 99,99% no improvisa ni se sale del setlist previamente decidido (en cuanto a artistas "relativamente" consagrados).

Otra cosa a comentar: llamamos sala al Antzoki y a Santana, y el BEC o un pabellón entra dentro de esta catalogación? Las plazas de toros son macroconciertos?

saludos (por cortesía de Detergente Gabriel,

El Conde

Sí que voy a añadir un recinto insufrible para ver un concierto: Zorrozaurre y en aste nagusia. Eso sí que es nefasto, con críos que pasan del concierto y van a hacer botellón o la gansada de turno.

ROBERTO MOSO dijo...

Si. El tamaño importa y hasta el BEC tiene distintos formatos en su seno según donde pongan el escenario. Pero nos entendemos, hay conciertos de sala y macroconciertos y podríamos establecer una categoría más: conciertos de fiestas, otro mundo a estudiar y tambien en pleno movimiento.
Lo de los U2 fueron rollos personales,sí. Lo que quiero decir es que el mero hecho de "haber estado ahí" no es en sí mismo algo que me ponga. En algunos casos mejor habría estado en mi casa...

ROBERTO MOSO dijo...

Por cierto, Motorhead toca en salas porque hace muuuuucho que publicaron el Ace of Spaces y Stray cats nunca han sido tan megaestrellas ¿no?

El Conde de MonteCristo dijo...

Sí,Stray Cats nunca fueron megaestrellas aunque tuvieron su cierta repercusión y el respeto del público.

Quizá todo dependa también del grupo o artista que toque. Si somos fans, si nos gusta más o menos...Si decepciona, nos decepcionará más si somos fans. Si emociona, nos emocionará más que al resto...y viceversa.

Yo personalmente sí que noto otras sensaciones cuando voy a un estadio. Un cierto nerviosismo? un cosquilleo diferente? se debe a la "magnitud" del evento? puede que sea por esto. En una sala también lo tengo pero quizá de una manera más moderada. Luego cuando empieza la música, la cercanía al escenario sí que gana respecto al macroconcierto.
Pero al final, todo se reduce a unos tíos tocando e interactuando con el público. De sus interpretaciones y de su comunicación dependerá el éxito del concierto.

saludos (por cortesía de café tacilla),
El Conde

susana dijo...

Estuve en un concierto de Patty en el estadio Aguilera de Biarritz en el 82
creo y fué impresionante,no había pantallas,no recuerdo qué publicidad había,lleno rebosante,sólo lo fastidió cuando estaba terminando la policia francesa que ensordeció con sus sirenitas el recinto rodeandolo y lo que daba miedo era salir....
Roberto,con todo cariño y porque sé que te preocupa mucho el lenguaje,atrévete a escribir "inmediatez",a mi me pasa lo mismo con esas palabras,un abrazo.

Joseba Lafuente dijo...

Yo creo que hay que ser positivos, siempre dentro de unos límites razonables, el que este patrocinado un concierto no es malo. Lo malo puede ser el que perjudiquen otro tipo de conciertos mas alternativos, y creo que de momento hay espacio para todos. Lo que no podemos obviar es que no estamos en los 80´s y el público ha cambiado, y mucho.
Rober, respecto a lo de Motorhead y su viejo Ace of spades que decías, ¿hace cuanto que sacaron los Who algo decente?
Por cierto, que he puesto en mi blog un enlace al tuyo. Favor por favor, ya sabes como somos en la mafia...jajaja

El Conde de MonteCristo dijo...

Será posible cambiarte la percepción de ese concierto 3 años después:

Y esta canción fue el primer single en el año 1991...
The Fly

Otra de mis favoritas de siempre de U2
Zoo Station (parte 1)

Zoo Station (parte 2)

Vertigo con trocito de This Fire de Franz Ferdinand

El de mayor calidad de video
Beautiful Day y final con Here comes the sun

ROBERTO MOSO dijo...

Me encanta la inmediatez de esta entrada (BESOS Susa). Si tengo que soltar a bote pronto los conciertos de los que tengo mejor recuerdo:
-RAMONES ANOETA (HACIA 1981)
- RUBEN BLADES ANOETA (HACIA 1990)
- BERSUIT, KAFE ANTZOKIA (2007)
-RADIOHEAD DUBLIN (2005)
- STORM (SALA YOUNG'S) 1976 (?)
- ROLLING STONES PLAZA TOROS LAS ARENAS, BARCELONA (1976)
- LEÑO, AIXERROTA (GETXO) (1980)
- MORIS (SALA DELPHOS) 1979

Me salen tantos que corro el peligro de alargar demasiado la lista...
Perdona Joseba, Los Who, a pesar de estar en cuadro, son de los pocos mitos vivientes que quedan...

ROBERTO MOSO dijo...

Me pongo a repasar y reparo en un hecho que quizá resulte algo contradictorio. Mi local favorito, o donde más he disfrutado es el Velódromo de Anoeta (que tampoco es "pequeño formato" ¿no?)

El Conde de MonteCristo dijo...

A mi me pasa también algo parecido porque de los 2 conciertos a los que fui al velódromo, de los 2 guardo un buenísimo recuerdo:

The Cure en 1989 y U2 en 1992. Ambos en primeras filas a pie de escenario. 3 horas el primero, el segundo 2 y media.

El velódromo podría ser el BEC del pasado no? en cuanto a tamaño me refiero.

Quizá lo del recinto quede en un segundo plano si el grupo de turno nos gusta mucho y encima se lo curre bien ese día.

un saludo,
El Conde

ROBERTO MOSO dijo...

Sí, pero la propia fisonomía del Velódromo, con esa forma y con esas estructuras en el techo yo creo que elevaban (elevan?) varios puntos la presencia del grupo. Yo vi a Motorhead y a Ruben Blades en Donosti y en el Pabellón de los Deportes de Bilbao (que es justo al reves, lo cutriza todo)y no veas que diferencia de aspecto daban. Un dato ególatra: Yo actué en el Velódromo en una macrofiesta de Egunkaria...y fue la reostia.

El Conde de MonteCristo dijo...

Es verdad que lo del pabellón de deportes era otra cosa más cutre.
Mi primer concierto fue en La Casilla -The Cure en 1987, traían un novedoso sonido cuadrafónico (al estilo Pink Floyd) pero en contadas ocasiones funcionó debido a la pésima acústica del pabellón.
Después en 1988 vi a "El Ultimo de la Fila" y Ruper Ordorika (amigo por cierto de Quimi y Manolo) y en el 89 a Los Ronaldos, y de ambos guardo buenos recuerdos por la intensidad y energía que hubo a pesar de la acústica.

Lo del Velódromo sí que era diferente como dices, además de ser más amplio y cómodo.
Ver por ejemplo esos Trabant colgados en el escenario y esas pantallas allí fue flipante.

Until the end of the world

Zoo station

Bruno Pekín dijo...

Vaya líos que montas, mosotimes. Por mi parte, carezco de opinión. Lo he pasado de la ostia en grandes conciertos y en pequeñas salas. Y tambien todo lo contrario en unos y en otras. Creo que casi siempre todo depende del rollo interior que uno lleve (aquí, suena un sitar y se proyecta la imagen de una nube clásica atravesada por nítidos rayos de sol), la actitud personal, el estado de humor de la pareja, el grado de desequilibrio del cenutrio de delante (o el de uno mismo), la calidad de las drogas ingeridas (dejémonos de ostias, e incluyo-of course- el alcohol)y demás.Qué os voy a contar que no sepáis.
Desde que viste a Storm en el Youngs, dear Roberto, lo que ha crecido es el viciooooooooo, el poko fuste ha ganado terreno y todos nos hemos vuelto unos jodidos tikismikis:
-Ah, ya, que vienen Wilko, sí, me molan, pero...no sé, tío, en el Euskalduna...no sé...todo muy parao ¿no?...
(Se abre la tierra. Una grieta se traga a ese imbécil. Para siempre).
Yo tambien recuerdo a Storm en el Youngs. Y a Bloque. Y a un tal John Campbell, y a Miguel Rios entre el barro de la fiestas de Baraka y a Manzanita en Lasesarre. Y a Lone Star y a la Orquesta Plateria en el Parque de la Ciudadela de Barcelona, y a Elisa Serna en algún rincón clandestino, y a Stomu Yamashta calzarse laa melena de uno de los últimos leones rojos asiáticos en el antiguo Arriaga y a Radiohead en la plaza de Vista Alegre y a los Chemichal Brothers llenando de luz y palabras el techo de La Casilla...y...Yo que sé...Unos cuantos, ya..Y de todos ellos me queda algo que está `por encima del local en el que sucedían las cosas, por encima del cartel del fondo de la BBK (del que , sinceramente, ni me acuerdo).Queda el momento, personal, subjetivo e intransferible (aquí suenan flautas tibetanas, y se levanta un viento fuerte y helado que nos arrastra hasta...el próximo concierto).

El Conde de MonteCristo dijo...

Roberto, y pisar el escenario del Velódromo donde antes habían tocado algunos de tus "ídolos" (Ramones,etc) le hizo aún más especial o no influyó?

Otro aspecto que quería tratar y tal vez tú nos puedas iluminar: habitualmente salen igual de satisfechos o de decepcionados público y artista del mismo concierto?

Y uno más: yo cuando ví delante de mí a U2 en el 92, cuando sólo les había visto en fotos y en videos, me pareció vivir un momento especial. Quizá en esos tiempos que no era tan habitual que grandes "estrellas" nos visitasen a menudo, el verlas era una especie de "Bienvenido Mr. Marshall"?

Porque ahora vienen Police, Lenny Kravitz, Bruce, REM, Depeche Mode, etc y parece "más normal"? o no?

Yo sólo sé que si hace 20 años nos dicen que vienen a Bilbao toda esta troupe, hubiéramos flipado o no nos lo hubiéramos creído directamente.

Alfonso dijo...

Yo creo que va en caracteres, vamos que si prefieres sentirte interlocutor (sala pequeña) o prefieres sentirte feligrés (macroevento). Porque la verdad, es que en los macro, el público es tratado como mero ganado. aparte de los sableos de rigor. Sólo le veo una ventaja a los macro: que casi nunca te quedas con la tristeza esa de cuando acaba un concierto, porque siempre hay alguno más... y cuando acaba el último estás literalmente hasta los cojones. Con perdón.

Alfonso dijo...

Y sí que hay una diferencia entre un concierto de entre una sola banda o artista y cuatro (más a mí me aburre, será porque me concentro demasiao) y un TOSTONAZO en el que se dan 32 actuaciones por día, como el último Summercase. A mí me recuerda a una feria de muestras, en la que vas de stand en stand, a ver qué te va interesando... Hay cuatro fans, los demás pasaban por allí, es cutre, qué puedo decir. En un concierto donde tú pagas por ver una actuación vas a tomar parte de un concierto que puede alargarse, donde puedes ver qué notas pone el guitarrista, subirte al escenario (dependiendo de la catadura de los seguratas, pero en un macro ni lo sueñes). Me voy a bailar en una sala en un tributo a los Red Hot, seguro que se entregan más que los originales. al final la música se impone a sus creadores. a muchos les cuesta estar a la altura de lo que han creado y necesitan de parafernalias mastodónticas para parecer alguien. El mejor concierto de este año, Los Dirtbombs. Debe ser que tengo agorafobia.

ROBERTO MOSO dijo...

Bien. Este comentario ha batido mi record de entradas. Me encanta, no lo voy a negar. The questions: No solo en mi caso: la valoración del artista y del público no siempre coincide. En escena pueden cortarte seriamente el vacilón asuntos que el público no pilla. La profesionalidad hace maravillas a la hora de disimular, pero no quita para que ese ruidito, o ese foco que te han estado martirizando, a tí te haya jodido el día. Tambien puede ser al revés. En alguna ocasión, yo salí de escena convencido de haber hecho un gran bolo y después al escuchar la grabación...
Es cierto, lo de tener todos los años esos Cracks en Kobetamendi es una pasada. No se puede negar. Al fin y al cabo Bilbao no llega al medio millón de habitantes y el Bilbao Live Festival logra un cartelazo que para sí quisieran muchos otros. A eso nada que objetar. (Y que dure)