lunes, 15 de septiembre de 2008

PÉGATE UN TIRO PARA SOBREVIVIR


Entre otras cosas esto del Blog me está sirviendo para conocerme a mí mismo. Repasando todas mis entradas es evidente que tiendo a hablar de música , incluso para hablar de otras cosas. Aunque suelo tener siempre un libro pendiente de terminar, lo cierto es que nunca lo cuento. Quizá sea que es un territorio en el que me siento menos autorizado, o me resulta mucho más difícil transmitir mis impresiones sobre lo que tengo entre manos. Además, siento que mis gustos y tendencias en literatura no son demasiado trasferibles...
Esta vez voy a hacer un esfuerzo. Acabo de terminar "Pégate un tiro para Sobrevivir" de un tal Chuck Klosterman.
Se trata de un viaje en solitario de un periodista musical en busca de los lugares de Estados Unidos donde han muerto prematuramente ídolos del rock (o se ha producido alguna desgracia relativa a ese mundillo).
Es evidente que el autor se ha metido en vena a Nick Hornby, hasta el punto de terminar citándolo. De hecho en muchos pasajes su narrativa recuerda un huevo al inglés. Esa cocktelera donde se agitan amoríos, desamorios, pasiones musicales y reflexiones más o menos filosóficas con fondo de guitarras distorsinadas y alguna querencia deportiva. Me atrevería a decir, en ambos casos, que es literatura bastante masculina y vitalista, aunque Hornby (que me encanta) se ha puesto mucho más serio desde tuvo un hijo autista.
En algunos temas el tal Klosterman es mucho más explícito que Nick Hornby, especialmente en el de las drogas, de las que habla desde el consumo y el "no saber decir no". Aunque me supone un esfuerzo un tanto coñazo (lo confieso) os voy a trancribir lo que dice sobre el suicidio de Kurt Cobain:
"No es una revelación sorprendente: el suicidio aportó simpatía a Judas, convirtió a Sylvia Plath en irrefutable y a Marilyn Monroe en desafortunada. Sin embargo el suicidio de Cobain es de una nueva variedad posmoderna: su muerte cambió la historia de los vivos. El suicidio aportó profundidad a las chicas de las hermandades universitarias, un alma a los chavales punks y nihilistas y cerebro a los amantes del heavy metal reformados. Lo único que había que hacer era recordar lo mucho que te interesaba Nirvana, a pesar de que no fuese así. Y no es que dichos revisionistas mintiesen, más bien se debía a que necesitaban con todas sus fuerzas creer que esa emoción era verdadera. Kurt Cobain fue ese chico (popular por una parte, impopular por otra) que tuvo que morir por los pecados de su personalidad".

7 comentarios:

El Conde de MonteCristo dijo...

No me ha quedado clara una cosa: te ha gustado? lo recomiendas?


saludos,
El Conde

ROBERTO MOSO dijo...

Para alguien infectado por el virus musical -como tú- es un libro que se lee con mucho agrado (aunque a veces chirríe un poco). De todas formas , si no lo leiste, no te pierdas el "Alta Fidelidad" de Nick Hornby.

El Conde de MonteCristo dijo...

Infectado y sin querer instalarme el antivirus. Vale, ahora ya te has mojado un poco más. El de Hornby me lo he leído hace poco (6 meses maomeno). En su día vi la peli y ambos me gustan. (John Cusack es de los actores que me enrollan por cierto).
Alguno más de Hornby que me recomiendes?

PD: dicen que somos lo que comemos, entonces también lo que escribimos, oímos, etc? me temo que sí.

ROBERTO MOSO dijo...

Pos mira te (os) cuento:
Fiebre en las Gradas: Sólo para futboleros (creo que tú incluido)o para quienes quieran entender la pasion futbolera. A mi me encantó.
"Long Way Down" (En Picado): Sobre suicidas en apuros. Divertido pero mal rematado.
Erase una vez un Padre: Pelín moralizador pero muy interesante
Cómo Ser Buenos: Una pareja en proceso de naufragio. Da mucho que pensar.
33 Canciones: Eso exactamente, 33 canciones importantes en su vida. Tambien para infectados por el musivirus.
Yo los aconsejo todos.

El Conde de MonteCristo dijo...

Me incluyes bien, a pesar de que últimamente el club de Mazarredo me ha ido limando mi afición (capullos).
Pues no sé, empezaré tal vez por el de 33 canciones.
Gracias por tus indicaciones again

Bruno Pekín dijo...

Precisamente acaba de saltar la noticia del suicidio de un escritor estadounidense como la copa de un pino: David Foster Wallace. Tiene un su haber un novelón de más de 1000 páginas del que oiremos hablar estos días: La Broma Infinita. Tambien veremos como se van a encontrar señales autodestructivas en toda su obra. Solo tenía 46 años. El caso es que el bueno de David ya dijo en unas de sus conferencias:" La mayoría de los suicidas están realmente muertos mucho antes del momento en que deciden apretar el gatillo". Lo que es él, al parecer, ha preferido ahorcarse.

Joseba Lafuente dijo...

El suicidio como opción, buen tema. Sin duda será abordado en breve en esos estupendos y profundos programas del corazón, al tiempo.

saludos