viernes, 23 de octubre de 2009

RELEVO


El director general saliente, se disculpa un momento y se encierra en el baño. Una angustia acuciante se estaba adueñando de sus entrañas y ahora llora a borbotones toda su rabia.
Incapaz de creer lo que hace, arranca de los puños de su camisa los gemelos con el símbolo de la empresa (su empresa del alma desde hace tantos años) y los arroja por el inodoro farfullando blasfemias contra el mundo, contra el destino, contra la maldita política. Tras tirar de la cadena y secarse las lágrimas recupera la calma ante el espejo durante unos minutos y vuelve a salir con una sonrisa ensayada para seguir atendiendo a su sustituto.
-“Bueno, ahora te voy a enseñar cuales serán tu despacho y tu secretaria, la chica vale mucho ya verás”.

4 comentarios:

Joseba Lafuente dijo...

Uyyyy a que me suena estooooo...
Alguien voló sobre el nido del cucú, o el pajaro ese...

Bonito es

El Conde de MonteCristo dijo...

La última frase en este traspaso de poderes es el fiel reflejo de la profesionalidad que tienen algunos (?) directivos. Lo primero de lo que le habla a su sucesor es de una mujer y como "recurso" de segunda. Qué condescendientes que son algunos con sus subordinados.

"Bonito, todo me parece bonito"

Roberto Moso dijo...

Depende

Helua dijo...

despacho y secretaria? ummm.. no, le praspasa todo.. toda la empresa o.. el ente? salvo los funcionarios/empleados q dimitan o los q despida el nuevo director ;-)