lunes, 23 de noviembre de 2009

PERSPECTIVAS


















Están sentados en el pórtico de la iglesia. Ella anhela que hoy sea el día. Que por fin él se decida y la haga sentir físicamente su amor. Él algo sospecha, claro, por eso lleva encima algún trago de más y sus ojos muestran cierto brillo delator. Alguien a cierta distancia les observa sin sospechar nada de esto.
Tras un breve periodo de torpe conversación, él se decide a actuar. Primero toma su mano entre las suyas, después la besa con cierta torpeza urgente y finalmente sus dedos escarban entre la ropa de la mujer hasta llegar a la piel. La excitación les supera y convierte las maniobras de la pareja en un espectáculo un tanto procaz. El involuntario testigo, que toma café en una terraza cercana, aparta su mirada de la escena y no puede evitar una mueca de asco.

- ¡Cuándo retirarán a estos putos indigentes de las calles!

3 comentarios:

El Conde de MonteCristo dijo...

Y tanto que perspectivas! A mi me pasó algo parecido también en una iglesia de la que era monaguillo cuando era un mocoso.
El tío soltó otra cosa: "qué escándalo, haciendo pira de la escuela"

(jejeje es broma)

Roberto Moso dijo...

Con quien estabas ¿con el párroco? jua jua jua

El Conde de MonteCristo dijo...

Sí, con el párroco y el sacristán juntos!!