Hablar
de La Jaula y su posterior versión, El Garage, es directamente, hablar de
tiempos de gloria en la historia del Rock & roll bilbotarra. Noto como el Roberto veinteañero y desgarbado que habita
dentro de mi se revuelve:
-A ver
que vas a contar. No te pongas “Abuelo cebolleta”, que tienes mucho peligro tú.
- Bueno
– le digo- no empieces a incordiar. Me veo en la responsabilidad de contar a
las nuevas generaciones lo que supuso aquello, la explosión de bandas, las
ganas de experimentar, las noches que no terminaban nunca, los sucesos
imborrables como aquel día que tuvimos que salir por patas en un concierto de
RIP porque alguien activó un extintor y todo se llenó de humo…¿fue así?
- ¿Lo
ves?, ya lo sabía, “la responsabilidad” al final te llevará a mitificar un
tiempo que recuerdas entre flashes. Recuerda aquel viejo dicho de los hippies:
“si te acuerdas de algo es que no lo viviste”.
- Ya,
no te falta razón. Me esfuerzo en recobrar movidas concretas y solo me llegan
flashes. Tengo que reconocer, por ejemplo, que varias de las cosas que viví
allí las recuerdo porque he podido volver a leer lo que escribí en Muskaria o en algún fancine… recientemente, por
ejemplo, me di cuenta de que vi a los “NO” en La Jaula… te juro que ya lo tenía
borrado.
- A eso
voy. La mente humana es muy caprichosa. Seguro que ya eres incapaz de recordar
olores, aburrimientos, aquella nochevieja en la que estabas tan angustiado
porque te gustaba otra que no era la que estaba contigo…
- Vale,
de acuerdo, habría de todo, pero lo siento, ahora mismo solo recuerdo la magia
de aquel local. Llegar, tu lo sabes bien, era toda una odisea desde Santurtzi.
Entonces no había metro y pocos, muy pocos de tus amigos tenían coche. Unas
horas allí eran como un premio. Recuerdo que el pinchadiscos estaba metido en
la cabina de un camión, que el escenario era una especie de pajarera, que te
obligaba a mirar hacia arriba. Entre los bolos que se me han quedado grabados
están los de las Vulpess, Kortatu, Yo Soy Julio César, MCD, Toy Dolls, Decibelios,
Grupo Sportivo, Zer-Bizio, Dinamita Pa Los Pollos, (Con Loles-Vulpess
disparándoles con una pistola de agua) , N_634, Eskorbuto, los Zika, Gazte
Hilak, OK Korral… recuerdo a Arturo Villate con su cámara de super-ocho, a
Pablo Cabeza haciendo equilibrios imposibles para poder hacer alguna foto que
no fuera “contrapicado”, a Kike Turmix asaltando la escena una y otra vez para
cantar con unos y otros. Recuerdo a Rafabilly en la barra, presentándome coktails “para coleccionistas”
que me borraban del mapa y a su socio Carmelo “Mclaren” partiéndose de risa y
recuerdo con profundo suspiro y especial nitidez a las chicas de pelos hirsutos
y chupas claveteadas.
Por recordar recuerdo con especial cariño
aquel domingo en el que actuamos nosotros, un tanto sobre-excitados (como se
nota en la grabación adjunta) porque temíamos no dar la talla en el templo del
punk…¿Roberto? Vaya, ya se ha ido, no me extraña. Tiene cosas mejores que hacer
el cabrón que escuchar mis rollos. Larga vida al Garage. La mejor sala de
Rock&Roll que jamás haya tenido Bilbao.
(Texto incluido en el próximo lanzamiento "Bilbao ,Mierda, Rock & Roll"