El
mismo día en el que la dirección de EITB publicaba una nota informando sobre
robustas audiencias en sus emisoras de radio, anunciaba a su vez la
convocatoria de unas oposiciones para “regularizar la plantilla”, un proceso que,
en la práctica, supondrá una reducción del 20% de sus trabajadores. Cuesta
creer que se debilite intencionadamente lo que funciona bien, porque la radio
pública vasca, y esto no es opinión, cuenta con un reconocido liderazgo. Lo
dicen una y otra vez los sondeos de audiencia y así lo avalan los anunciantes.
Si
alguien piensa que es algo relativamente fácil de conseguir se equivoca, competimos
contra emisoras de cobertura estatal, fuertemente enraizadas en algunos casos y
con presupuestos muy superiores. Además Radio Euskadi cuenta con la competencia
directa de Onda Vasca, una emisora creada recientemente por el grupo noticias y
cuya plantilla se elaboró, básicamente, en base a contratar profesionales de
Radio Euskadi, incluidos quienes lideraban el prime time y la que era su
directora.
El
Consejo de Administración de EITB, órgano competente para hacerlo, ha aprobado
una Convocatoria Pública de 49 plazas. Los 79
trabajadores con contratos indefinidos no fijos, como consecuencia de
una inspección de la Seguridad Social o de procesos judiciales, así como el
resto de los trabajadores que hoy están con contratos eventuales (cerca de 50),
quedan ahora a expensas de lo que hagan en la prueba. La radio contará tras
este proceso con una plantilla sensiblemente recortada: un 20% como digo. La
decisión, por cierto, se tomaba con los votos a favor de Los seis
consejeros de EAJ/PNV, los cuatro de EH-Bildu y los consejeros de Eusko
Ikaskuntza, Euskaltzaindia, LAB y el voto de la propia Directora General, 14 en
total. los tres consejeros del PSE-EE y
el de Unión de Consumidores de Euskadi se abstenían. Tan solo los dos
representantes del PP votaban en contra de la propuesta de la Dirección. Una de
las claves para entender una votación que puede parecer extraña, radica en una
novedad: todas las plazas a concurso serán bilingües.
Los criterios respecto al
idioma han sido muy variables a los largo de la historia del ente, algo
realmente curioso, ya que desde 1982 y exceptuando el periodo de gestión
socialista, la consejería de cultura, de
la que depende el ente, ha estado en las mismas manos.
Comenzó con radio y televisión
euskaldunes, Radio Euskadi como emisora “bilingüe” y la adquisición de la
emisora lider en Alava: Radio Vitoria que pertenecía a la cadena SER. Mas tarde
Jose María Gorordo instauró ETB2 y transformó Radio Euskadi en una emisora en
castellano, basada en la formula “musica y noticias”, para la que realizó
varios “fichajes” de “Los Cuarenta Principales”. Posteriormente la radio en
castellano fue adquiriendo un formato más acorde con su carácter de servicio
público y la “fórmula” se dejó en manos de Euskadi Gaztea, que al principio
contaba con dos versiones, una por idioma. Aunque la difusión del euskera
figura como base fundacional en los estatutos del ente, lo cierto es que nunca
se ha exigido su conocimiento para trabajar en Radio Euskadi ni en Radio
Vitoria. En las oposiciones ha contado siempre como un mérito más y a la hora
de contratar colaboradores o fichar profesionales no se ha tenido en cuenta. De
hecho hemos tenido hasta miembros de la dirección que no conocían el idioma.
La nueva exigencia se enmarca mas
bien en ese anunciado proyecto de la “Redacción única” constituida por
periodistas que trabajan para todos los medios y hasta suben la noticia a la
web. Algo muy fácil de imaginar pero que , mucho me temo, choca con la realidad
tozuda de los hechos: con un culo no se pueden llenar varios asientos.
El
caso es que a partir de septiembre habrá treinta trabajadores menos en Eusko
Irratia, recorte que se suma a un goteo incesante que viene produciéndose desde
años atrás. A nadie se le escapan las razones de fondo. El presupuesto del ente
publico se ha reducido un 17 % y por algún lado hay que cortar. Yo les daría unas cuantas ideas, pero, al parecer, les resultamos lo más "prescindible" de la casa, ya ves tú. La dirección
habla de una “plantilla real superior a la máxima autorizada en los
presupuestos aprobados legalmente” sin especificar cual es ese cupo máximo
autorizado.
Cómo
se las arreglarán para mantener, como dicen,
los actuales estándares de calidad es un misterio. De momento, los
trabajadores del ente público estamos protagonizando paros y movilizaciones para
hacer llegar nuestro sentir mayoritario a la sociedad.