Estaba ahí presa. Encerrada entre las páginas de aquel libraco. Un día fue útil, ahora agonizaba en el olvido. Extraje el volumen de entre sus hermanos, lo abrí lentamente oyendo su crepitar y tras una breve búsqueda leí en voz alta:
Suasorio: Perteneciente o relativo a la persuasión. Propio para persuadir.
Acaricié con amor la palabra y y tras animarla un poco, la encerré de nuevo en la enciclopedia.
Entonces seguí viendo, ya más tranquilo, aquel partido en la tele.