jueves, 26 de febrero de 2009

DROGA


El ex comisario general para la lucha contra la droga se muere. Es algo que tarde o temprano le ocurre a todo el mundo. Postrado en su cama hospitalaria repasa una vida entregada a la causa de la salud pública. Un recorrido intachable repleto de medallas al mérito y reconocimientos varios. A veces el subconsciente también le traiciona y sus sueños se pueblan de madres suplicantes, de jueces implacables que dictan sentencias ejemplarizantes a jóvenes arruinados para siempre en una apestosa celda. La planta entera se estremece entonces con sus gritos de angustia, hasta que una amable enfermera le calma con dulces palabras y una dosis, cada vez más alta de su querida morfina.

martes, 24 de febrero de 2009

EMERGENCIA


Corría el año 2077 . Era un martes cualquiera de primavera y algo no marchaba. Por alguna insondable razón el despertador no había sonado, la luz y el agua estaban cortadas y la nevera estaba cerrada a cal y canto. Trató de comunicarse con alguien pero tampoco iba el videoteléfono ni podían abrirse las ventanas blindadas. Un vértigo difuso se adueñó de sus tripas cuando comprobó que tampoco la puerta de casa podía abrirse. ¿Qué demonios estaba pasando?. Fueron más de dos horas las que invirtió tratando de forzar la puerta. Un proceso en el que utilizó todo tipo de herramientas improvisadas pero que fue inútil. No estaba acostumbrado a ese tipo de tareas. Exhausto y seminconsciente observó como echaban abajo la puerta y unos agentes de policía , visiblemente asustados, le dieron una explicación incomprensible...
“Acompáñenos, estamos ante una emergencia mundial, alguien o algo ha desactivado Internet”.

lunes, 23 de febrero de 2009

THE GIRLS GOT THE RYTHM


Mañana haré mi habitual colaboración con La Jungla Sonora (Radio Euskadi 15:05) para hablar de grupos femeninos. Una selección de bandas que tienen como nexo común estar formadas íntegramente por mujeres.
Entre las bandas de chicas que más tirón han tenido destacan THE BANGLES, norteamericanas que colocaron tres grandes hits en las listas antes de su disolución: “Manic Monday”, “I you knew what she wanted” y especialmente “Eternal Flame”, uno de esos temas que no mueren nunca, gracias a las radiofórmulas de corte nostálgico que la programan sin cesar.
Casi todos los subestilos del Rock han tenido sus grupos de féminas. Nosotros iremos mostrando a algunas de las más representativas: VIXEN en el rock duro o Heavy Metal, GIRLSCHOOL a medio camino entre el punk y el glam. Las GO-GOS, con un pop-rock muy contagioso y el último impacto, las californianas “CIVET”, que practican un punk-rock arrollador.
En cuanto a Euskal Herria, aunque no puede decirse que el panorama sea esplendoroso, si hay unos cuantos grupos dignos de destacar: Las mediáticas Vulpess que consiguieron estar en boca de todos allá por el 83 gracias al escándalo provocado por su “Me Gusta Ser Una Zorra”, Las Belladona, que grabaron un interesante elepé a finales de los ochenta y fueron el germen de Tahúres Zurdos , de Matraka y de Viuda Negra, a las que también escucharemos. Otras bandas autóctonas formadas íntegramente por mujeres: Maixa ta Ixiar (hasta su tercer disco en el que se convirtieron en banda mixta), La Xeta Paxote (Vitorianas, donde militó Mamen-Vulpess) y Las Culebras: su consideración como mejor banda de Rock de Euskal Herria en el prestigioso Villa de Bilbao les permitió tocar y triunfar en el ultimo Azkena Rock Festival...
Como cantaran los mejores AC/DC “Las chicas marcan el Ritmo”. Mañana en La Jungla Sonora de Radio Euskadi . Saludos al inspirador Conde Montecristo. Eskerrik Asko.

sábado, 21 de febrero de 2009

ZARAMA IS BACK: BIRZIKLAPENA



ZARAMA BIRZIKLATUAREN BIRA.

Laster itzuliko gara. Zenbait bolo egingo dugu. Zergatik? Urte askoren ostean, lagunak izaten jarraitzen dugulako eta elkarrekin gaudenean gustura gaudelako. Orain egiten ez badugu, nekez egingo dugulako beranduago, eta gure abestiak bizirik dirautela sentitzen dugulako.
Itzuliko gara jakin nahi dugulako gauzak nola egiten diren baldintza egokietan, eta horretarako aukera sortu zaigulako. Baina, zer demontre! Itzuliko gara, batez ere, dibertigarria delako (egin izan dugun gauzarik dibertigarrienetakoa) eta entseguetan sasoiko gaudela ikusi dugulako.
Ez gaude denak, gutariko batzuk urruti bizi baitira gaur egun, baina gaudenak hasieratik gaude taldean, eta joan zirenek ateak irekita dituzte taulara igo nahi badute berriz (eta hala egitea espero dugu).
Ez dakigu zer aurkituko dugun parean. Zenbaitzuk, garai bateko oroitzapenak gogora ekarri nahian etorriko zarete, beste batzuk, gazteegiak izanik, ezagutu ez zenuten musika mota ezagutu nahi duzuelako. Edozein kasutan, aurkituko duzuena, dudarik ez izan, hauxe da: lagun koadrila bat, Santurtziko garagardotegi batean rock&roll talde bat sortzea erabaki zuena, eta espero baino arrakasta handiagoa izan ondoren, eta zazpi disko eta hamaika ekitaldi eta gero, uztea erabaki zuena (nekagarriak bihurtzeko arriskuan geundela uste genuelako) eta orain, ilusio indarberrituarekin, jotzeko irrikikaz dagoena.

ONGI ETORRI ZARAMA BIRZIKLATUAREN BIRARA!

Volvemos. Vamos a hacer unos cuantos bolos. ¿Por qué? : Porque en todos estos años hemos mantenido la amistad y estamos muy a gusto trabajando juntos, porque “ahora o nunca”, porque sentimos que muchas de nuestras canciones siguen viviendo entre la gente.
Volvemos también porque queremos saber cómo se hacen las cosas en buenas condiciones y nos ha surgido la oportunidad. Pero, qué coño, volvemos sobre todo porque es divertido (de lo más divertido que hemos hecho en la vida) y a base de ensayos , nos hemos dado cuenta de que estamos en buena forma.
No estamos todos, porque algunos de nosotros viven ahora muy lejos , pero todos los que estamos pertenecemos a la banda original y los “emigrantes” tienen las puertas abiertas para subir al escenario (y lo harán , ya vereis).
No sabemos lo que encontraremos ante nosotros. Algunos vendrán en busca del rastro de una época, otros a conocer lo que no pudieron en su día por ser demasiado jóvenes...
En cualquier caso no lo dudéis, lo que vais a encontrar sobre el escenario es a la cuadrilla de Santurtzi que un día tonto de verano decidió formar una banda de Rock & Roll en una cervecera. Una banda a la que le salieron las cosas mejor de lo que soñaban y tras siete discos y muchas actuaciones decidió dejarlo antes de resultar pelmazos. Una banda con las pilas ahora cargadas de ilusión para intentar dejarte con la boca abierta.

BIENVENIDOS A LA GIRA DE LA BASURA RECICLADA!!!

viernes, 20 de febrero de 2009

INFARTO


Hasta donde yo sé, esto es un texto inédito. Lo ha redactado un amigo (y sin embargo compañero de trabajo) relatando su experiencia hospitalaria tras sufrir un infarto de miocardio. Me parece muy directo, muy creible, muy “a ras de suelo”, vamos, que te puedes “ver” en él. Gracias Morex, un detalle la primicia:

Infarto
Los médicos visten de blanco, las enfermeras de azul, las auxiliares de rosa y los celadores de gris. Estaba claro que aquel tipo con camisa blanca y pantalones de tergal negros no era de la plantilla del hospital y que quien pasaba ante nuestros ojos sobre la camilla completamente cubierto por una sábana había dejado de estar enfermo.
No iba a ser el último fiambre que viera en los siguientes ocho días de estancia en el centenario Hospital de Basurto.
Eran las cinco. Hacía más de dos horas que había llegado al pabellón de urgencias. El puto dolor en el pecho que me había despertado a las dos de la madrugada no paraba. El diagnóstico de lo que me pasaba se lo había hecho bien claro, nada más entrar, a la enfermera del mostrador:

- Hola buenas noches. Mira, que… creo que me está dando un infarto
- ¿Has pasado por recepción ?
- No, es que me está dando un infarto.
- Ya, tienes que pasar por recepción.
- …
¡Tócate las pelotas, le digo a la tía que me está dando un infarto y me manda a recepción !
Pues, nada, cumplido el trámite burocrático de dar mis datos, regreso al mostrador del principio con la misma cantinela. – Que tengo un infarto. Ya he dado mis datos en recepción.
Quince días antes mi sistema circulatorio me había avisado. Itxaso y yo estábamos materializando nuestro propósito de enmienda y subíamos el familiar y modesto Pagasarri como primer hito en el decidido empeño por retomar los añorados tiempos de trepadores de montes. En ocasiones había sufrido sensaciones de presión en el pecho que remitían al poco pero esa vez aquella mezcla de presión, dolor y quemazón me dejaba sin resuello. La doctora del ambulatorio sospechó que la cosa podría ser importante. Me dio medicación, me mandó análisis y me derivó al cardiólogo.
No me había dado tiempo a llegar a la cita para la prueba de esfuerzo. Una semana antes estaba en las urgencias con aquel jodido dolor que ninguna postura aliviaba.
A pesar de todo el electrocardiograma no reflejaba nada. Luego supe que eso pasa con los « infartos no Q », en jerga médica. Que aún no se si el tema es que mi infarto no tiene la « Q » de calidad.
Ignorando mi preciso autodiagnóstico, el cardiólogo de turno, que probablemente no llegaba a la treintena, insistía en seguir pinchándome. Una y otra vez del laboratorio mandaban un informe en el que venían a decir que era imposible practicar en mi sangre la prueba para detectar las encimas que se liberan cuando la interrupción de flujo sanguíneo al corazón provoca la muerte de los tejidos al quedarse sin papeo. Por lo visto tenía una sangre tan grasa que podía freírse huevos con ella. Hasta cinco veces soporté la desagradable sensación de una hipodérmica penetrando lentamente bajo mi piel en busca de una vena propicia. !Yo ¡ que nunca hubiera podido convertirme en yonky solo por el repelús que desde niño me han dado las hipodérmicas. Abominación que creció al ritmo del tintineo de las piezas de las viejas jeringuillas de vidrio que mi madre esterilizaba hirviéndolas en una pequeña cazuela de esmalte rojo sobre la cocina de carbón.
¡Por fin!¡A la quinta ! El resultado del análisis era concluyente. El jodido MIR de las pelotas ya había cumplido paso a paso todo el protocolo y, a no ser que yo fuera muy bueno fingiendo, no había la más mínima duda de que tenía un infarto. Como, por otra parte, estaba bien claro desde un principio
Me mandaron a Boxes. La primera vez que escuché este nombre me hizo gracia. Pensé que un enjambre de celadores vestidos de colores iba a rodear la camilla para cambiarle en décimas de segundo la botella de suero y las ruedas por otras de mejor agarre para circular a toda velocidad por las plantas de hospitalización.
Nada que ver. Se trata más bien de una zona de estacionamiento limitado vigilada las veinticuatro horas del día.
Lo que sí respondió con infinitamente más precisión a la apariencia de un Box de pista de Fórmula Uno fue la Unidad de Cuidados Intensivos del Pabellón Allende de coronaria y hemodinámica.
Desde las urgencias el cardiólogo y un celador empujaron mi camilla por un laberinto de pasillos subterráneos. Me pareció estar en una peli cuando la cámara adopta el punto de vista del enfermo y solo se ve pasar una sucesión de fluorescentes pegadas al techo.
Al alcanzar la UCI… Jodeeerrr, de pronto un montón de cabezas entraron en mi ángulo de visión y empezaron a clavarme agujas, colocarme sensores por todas partes y enchufarme a varias columnas de máquinas superpuestas. Eran como autómatas y todos parecían tener muy claro lo que debían hacer. Como los mecánicos de competición, tardaron segundos en realizar las maniobras…
Y hasta aquí llega el símil automovilístico.
De pronto cesó toda actividad. Me vi en una sala llena de camas dispuestas en semicírculo en torno a un control central con una docena de varados infortunados enganchados a máquinas que emitían pitidos intermitentes. Deduje que yo debía de tener el mismo aspecto y en ese momento empecé a preocuparme.


Por suerte, mientras esperaba en urgencias el resultado de los análisis, había tenido la precaución de quitarme un peso de encima. !Menos mal¡ En los siguientes cuatro días iba a estar formando un todo con aquella aparatosa camilla articulada, conectado a un sinfin de aparatos y sin poder levantarme para ir al baño. ¡Qué coñazo tener que mear metiendo el pito en ese recipiente plástico de cuello alto que llaman conejo!. Menos claro veo de dónde viene el apodo de « chata » con el que algunas personas conocen al otro artilugio para las aguas mayores. Más descriptivo me parece el sobrenombre de « cuña ». Se llame como se llame no hay hijo de madre que pueda aliviarse en ese chisme. ¡Y aguanta así cuatro días !.
La UCI de coronaria me guardaba otras sorpresas no del todo desagradables. Al segundo día de estancia en el infierno me despertó un toquecito en el hombro. Una auxiliar me dijo que venía a afeitarme. Alguien me había explicado que los cateterismos se hacían por la entrepierna así que en un primer momento pensé que me llevaban al quirófano ya y venían a hacerme las ingles brasileñas. Qué va… venían a afeitarme la barba! Qué nivel el de Osakidetza. Nunca me habían rasurado otras manos que no fueran las mías. Había escuchado a la chavala hablar en Euskara con alguna compañera así que le dije « Paradisuan nagoela dirudi ». Se puso roja, pero no por interpretar mi frase como un halago. No había entendido nada. Estaba estudiando para las oposiciones… y no era la única en el departamento como pude comprobar más adelante por otra casi cómica circunstancia.
En la UCI no sólo no puedes ir al baño. Dormir es casi misión imposible. Cada vez que se suelta un electrodo de los que controlan el ritmo cardiaco, la tensión o el pulso suena una alarma. Cuando no es a ti es al vecino. A media noche vienen a tomarte la temperatura. Si te has dormido ya, lo tienes claro. A las siete de la mañana empiezan a empapuzarte de pastillas, Si te has vuelto a dormir, espabila que empieza la fiesta.
A las rutinas contra el sueño se sumó, además, artillería de refuerzo. La vecina de la izquierda era una mujer mayor con algún tipo de demencia senil. Gracias a ella descubrí que para trabajar en esta unidad hay que tener nervios de acero y paciencia a prueba de bomba. Sus máquinas nos ofrecían un interminable concierto de Luís de Pablo sonando casi continuamente. La mujer decidió ponerle voz a la música. Las enfermeras ya no sabían qué decirle para que dejara de gritar y soltar improperios. Ante su insistencia en levantarse, cosa que llegó a conseguir en alguna ocasión, acabaron por atarla a la cama. Me partí de risa cuando una de las enfermeras desplegando todas sus reservas de paciencia intentaba con palabras cariñosas aplacar a la fiera.
De pronto la mujer comenzó a hablar en Euskara soltando sapos y culebras por la boca. La chica dió un respingo y exclamó ¡No me jorobes, espera que me saque el perfil dos !.
Más duro para el personal fue otro de los episodios de los que fui testigo en mi estancia en la UCI.
Alguien advirtió que tenían que prepararse para
un ingreso con hipotermia. De repente se inició una actividad febril con idas y venidas, demandas de material y comunicaciones constantes. Al poco un celador entró con una camilla que colocaron al otro lado de la sala justo enfrente de dónde yo estaba. Según le sometían al procedimiento de monitorización debieron de darse cuenta de que el paciente se les iba. Un cirujano (estos visten de verde) empezó a realizar maniobras de resucitación. En ese momento una enfermera se dió cuenta de que yo no perdía detalle y me corrió la cortina. Intenté que me dejara seguir mirando asegurándole que estaba curado de espanto pero, con una sonrisa, me dejo clara su negativa. Aún y todo por uno de los lados pude adivinar los movimientos del equipo. De pronto, como la grasa en el anuncio de Fairi, el enjambre de médicos, enfermeras y auxiliares se separó de la camilla. Un silencio rasgado por un pitido continuo inundó la sala.
Más que percibir la llegada de la muerte me impresionó el abatimiento que pude leer en el perfil encorvado del médico. Tras dejar a un lado el desfibrilador después de varios intentos, con sus manos había practicado si éxito el masaje cardíaco. Hace años en Gernika, haciendo una Unidad Móvil de la radio me había pasado algo parecido, pero yo creía que los médicos estaban habituados al tránsito al otro mundo. Parece que hay cosas a las que es imposible acostumbrarse.
En la UCI vi mi corazón por dentro. Uno de los cardiólogos hizo un ecocardiograma y fue alucinante ver cómo se abrían y cerraban las válvulas internas. Una pasada de tecnología. Tras ésta y otras pruebas llegó el momento de someterme a una intervención mediante cateterismo. No sabía lo que me esperaba.
Te informan de que, aunque mínimo, hay un índice de riesgo. Luego te hacen firmar un papel en el que te das por enterado y autorizas la intervención. Acojona.
Me prepararon para el quirófano. Esta vez sí me hicieron las ingles brasileñas, pero solo una. Me rasuraron también la muñeca derecha. Los cirujanos esperaban poder hacer la intervención desde el brazo. Tiene menos riesgos y la recuperación es más rápida.
Al final atacaron por ahí. Las pasé putas.
Al entrar en quirófano el cirujano me preguntó por el libro que estaba leyendo. Creo que lo hizo para tranquilizarme, aunque yo estaba relajado. La ignorancia es así. Me esperaban los noventa minutos más angustiosos que recuerdo. Me habían dicho que la duración media de esta intervención es más o menos de una hora pero que depende mucho del caso. Puede llegar a las cuatro horas y más. Incluso, a veces, tienen que hacer descansos. No sentí el pinchazo en la muñeca para colocar la canícula por la que meten el instrumental pero cuando llegó el catéter al pecho…¡ La madre que lo parió !. A los diez minutos me importaba un bledo ver o no la pantalla. El dolor era serio y una enfermera se pasó el tiempo advirtiéndome de que no me moviera. Empecé a sudar alternando todas las temperaturas. No me atrevía ni a preguntar cuánto tiempo quedaba por temor a la respuesta. Intenté pensar en otra cosa pero solo me vino a la cabeza cómo tiene que ser que le estén torturando a alguien y no sepa si la sesión va a durar minutos, horas o días. Yo por lo menos sabía que aquello iba a acabar en algún momento. Y, por fin, llegó el momento.
Mediante el catéter te inyectan un contraste que permite ver en la pantalla del ecógrafo cómo están las arterias y el grado de atasco que sufren. Tenía una al setenta por ciento y la coronaria derecha colapsada al cien por cien. Primero te desatascan, si pueden, y después te insertan unos stent para mantener la arteria abierta. Se trata de una especie de muelles de bolígrafo hechos de una malla fina que se expanden en el interior. Me metieron tres. El atasco era largo y viejo. Aunque noté que la comparación no agrada a los cirujanos lo cierto es que se trata de fontanería pura y dura… bueno, vale, fontanería fina, pero fontanería al fin y al cabo.
La cara con la que salí del quirófano no se parecía en nada a la de la entrada. Llegué bromeando con el celador y, si cuando me sacaba llega a decirme algo, me cago en sus muertos.
Más tarde me enteré de que hay gente que ni se entera de la intervención. No sé porqué coño siempre elijo la peor opción.
Me llevaron de regreso a la UCI. Yo solo quería que me subieran de una vez a planta. Necesitaba sentarme en una taza de water como es debido.
Lo comenté con la enfermera y me insinuó que haría lo posible por adelantarme el turno. No coló. Cuando alguien preguntó quien era el siguiente ella dió mi numero pero le corrigieron señalando que mi vecina de la derecha llevaba más tiempo esperando. Entonces ocurrió algo que sorprendió al propio personal. La mujer, madre, por cierto, de una compañera de la Universidad, se puso a llorar como una desconsolada suplicando que no la sacaran de allí. En ese momento sí que sentí de verdad que se me encogía el corazón. La mujer tenía tanto miedo que se creía desprotegida si la subían a planta y se aferraba desesperadamente al mástil del gotero. Otra vez tuve que quitarme la boina ante la profesionalidad y humanidad del personal que a cariño limpio tranquilizaron a la mujer y la sacaron de allí.
Yo, mientras, deseando marcharme.

No hay mal que cien años dure así que un par de horas más tarde llegó mi turno. Me despedí del personal con un « La próxima nos vemos en el bar » y disfruté entusiasmado del viaje en ascensor conducido por un celador hacia la habitación de planta. Adivinad lo que hice nada más llegar.
Por un número no me tocó cama capicúa. Mi vecino de habitación no debía de ser supersticioso porque a él no le dió mucha suerte el 212.
José Mari era un humilde jubilado de La Naval que vivía en el populoso barrio de Otxarkoaga con su mujer. Prácticamente la única que le visitaba además de dos sobrinos que estuvieron una vez. « Está todo el mundo de vacaciones » me dijo casi como justificándose. El día que me fui dejándole allí volví a tener una sensación cardiaca para la que dudo que los especialistas tengan pastilla.
Los días en planta no se me hicieron largos. Si es verdad que quien tiene un amigo tiene un tesoro yo estoy en los puestos altos de la lista Forbes. Hubo momentos incluso en los que me hubiera gustado ser un poco más menesteroso en este aspecto. Bueno, José Mari tuvo también entretenimiento. Un día, cuando la cuadrilla se había ido por fin, le dije a mi compañero de habitación « a que están buenas mis amigas », lejos de recibir una respuesta picara o soez como confieso que esperaba, me sorprendió un elegante gesto que expresaba asentimiento y admiración como quien valora un trabajo bien hecho.
Una noche me di un susto de muerte. De pronto me despertó un estruendo. Tardé varios segundos en darme cuenta de que mi vecino se había caído de la cama. Puf ! pensé que le había dado algo. Intentando alcanzar un respirador acabó de bruces en el suelo.
Un viernes nos dijeron que el lunes recibiríamos los dos el alta. Llegado el día, el médico me confirmó la decisión pero con José Mari había un problema. Su corazón estaba desbocado y tenía que quedarse allí. Me resultó muy duro el reflejo de la frustración en su cara.
Creo que ocultó las lágrimas en el retrete. Me pasó una tarjeta desgastada con su nombre, dirección y teléfono y me pidió que llamase a su mujer para decirle que no tuviera prisa en llevarle la ropa.
Más de un mes después de dejar el hospital sigo recibiendo llamadas y mensajes de móvil de familiares, amigos y compañeros de trabajo que se han enterado de lo mío al regresar de vacaciones. Se agradece aunque cada llamada te hace más consciente de la gravedad del asunto.
Mi trabajo ahora consiste en lograr una buena recuperación y conseguir que el incidente quede en una anécdota más para contar. Olvidar la historia será difícil si estoy condenado a tomar varias pastillas el resto de mis días y a controlar los niveles de colesterol y triglicéridos. A falta de capital y patrimonio inmobiliario parece que se confirma la herencia que Matilde pasó a sus hijos y mi madre a mi.
Pues, nada, habrá que administrar el legado.


Joserra
Septiembre de 2.008

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miércoles, 18 de febrero de 2009

MUSEO DE LOS HORRORES DISCO-GRÁFICOS


Ya que veo que el tema suscita interés, os aconsejo visitar una página curradísima sobre el particular. Hay cientos de portadas feas a morir divididas por apartados muy curiosos como "parecía una buena idea cuando la hicimos". La verdad es que tambien ZARAMA las tuvo bien feas, pero no me pidais que especifique porque tampoco es cuestión de mosquear al autor a estas alturas (en su día todas nos gustaron claro). Si tienes intención de visitar la página, un aviso a navegantes. En el TOP_TEN hay una, creo que hacia el top tres o así, que de puro horrible resulta inconcebible. Todo el mundo tiene un mal día, pero al que se le ocurrió la brillante idea de poner en la cubierta de un disco semejante monstruosidad... hablo del disco de Birth Control , que en su día tocaron muchísimo por toda Europa y eran una buena banda de rock "progresivo". Si quieres juzgar tú mismo las portadas de Zarama , las tienes en el enlace de "Flores en la basura" (a la derecha). Por cierto ya informaré con más detalle, pero igual un día de estos hacemos algunos bolillos. damas y caballeros bienvenidos al MUSEO DE LAS PORTADAS HORRIBLES

viernes, 13 de febrero de 2009

ODIO


De pronto, algo le hizo cambiar de opinión sobre aquel a quien tanto odiaba.. En realidad ni siquiera recordaba porqué un día decidió nombrarle su enemigo. Existía alguna afrenta remota , difícil de precisar en el tiempo. Un agravio difuso que , sin duda, había tenido más peso de la cuenta.
Bien pensado no era tan mal tipo. Gente a la que apreciaba hablaba bien de él y sí, puestos a recordar, aparecían escenas donde el hombre se mostraba, afable, simpático y hasta generoso. Así nos comportamos a veces, decidimos brindar nuestra amistad a quien en el fondo nos desprecia y nos conjuramos contra quien quizá, podría haber sido un buen amigo.
Sí, algo le había hecho replantearse tantos años de odio ciego. Su enemigo acérrimo, había muerto.

jueves, 12 de febrero de 2009

ADN.ES: LA DESPEDIDA DE UNA REDACCIÓN


Los últimos días de ADN.es | Hastaotra.com from Adriano on Vimeo.

¿Qué está pasando en el panorama de los medios? Ya sea por la manida crisis o por la agonía de la actual estructura del cuarto poder, lo cierto es que asistimos -preocupados, hay que decirlo- a lo que tiene toda la pinta de ser una debacle. Y no lo hacemos como meros espectadores, por desgracia.

Tras la severa reducción de plantilla en GARA Y y la fusión por decreto de dos diarios gratuitos de Vocento ("Que" y "Nervión"), con varios despedidos por el camino, parece confirmarse una tendencia lamentable: los EREs mandan hoy en los medios. El del Grupo Zeta, uno de los más angustiosos, tiene en vilo no sólo a la redacción de El Periódico de Catalunya, sino a la de las múltiples cabeceras regionales del grupo. Y el sector de las revistas está aún peor: el viernes Hachette vendía otra revista y certificaba la salida de otros 24 profesionales que se sumaban a otros 35 que ya habían abandonado la cabecera.

Todos los analistas coinciden en que el bienio 2008-2009 se saldará con la pérdida de al menos tres mil puestos de trabajo en el ramo de información.
Los 40 trabajadores de ADN.es también están en esa lista. Pese a sus más de 1.300.000 usuarios únicos, pese a hacer buen periodismo, Planeta ha decidido cerrar la web en favor del papel dirigido por Albert Montagut.

miércoles, 11 de febrero de 2009

SOLDADITO BACHATERO



¿Te imaginas una versión del Soldadito Marinero de Fito en plan Bachata?. Bueno, pues aquí la tienes. Y funciona. ¿no?.

martes, 10 de febrero de 2009

HAVE A GOOD WAY TO HELL LUX



Gezurra dirudi ere ez genituen aipatu ez krinton pareko txouetaz hitzegiten genuenean, ez emakume rockeroetaz ari ginenean. Barkaezina. Orain Inpernutik ez zigorrik bidali Lux, merezi ditugun arren.

miércoles, 4 de febrero de 2009

SANTA AGUEDA


La interna peruana, estaba dando de comer al abuelo con Alzehimer cuando llamaron a la puerta. Entreabrió un tanto temerosa y se encontró con un grupo de niños extrañamente vestidos que portaban unos palos. Antes de que pudiera abrir la boca les escuchó entonar un canto que se le hizo solemne y un tanto amenazador, por esos golpes sincopados retumbando sobre el rellano. Dudó...no sabía si alguien le dedicaba una sorpresa o era parte de algún rito de carnaval. Una vez terminaron de cantar una niña se dirigíó a ella agitando una bolsa con monedas. ¿Qué es esto? Preguntó la chica de rasgos indígenas.
._ Una tradición vasca. En homenaje a Santa Águeda
._ ¿a quien?
._ Una santa... que le cortaron las tetas porque no quería dejar de ser católica. Recitó una de las niñas, repitiendo la parrafada que escuchó a su padre la noche anterior.
._ ¿Son ustedes de un grupo católico?
._ No -contestaron con una premura que le asustó- somos de la ikastola. Los niños rieron como si hubieran oido un chiste.
La muchacha cerró la puerta, musitando un “lo siento” y volvió a sus tareas. Le iba a costar entender este lugar, pensó mientras limpiaba una gota de papilla de la barbilla del abuelo.

martes, 3 de febrero de 2009

SONRISA


Como una institutriz de cuento, la estricta gobernanta de la agencia de modelos gestionaba todos y cada uno de los movimientos de sus chicas. En los ensayos, cuando una de ellas dejaba de sonreír, la directora, con un rápido y certero movimiento de dedo accionaba una sonrisa en su propia boca, mientras miraba amenazante a su víctima. Todas sabían que no habría más de dos avisos.
Han pasado 15 años y aquella desgraciada que abandonaba entre sollozos el ensayo es ahora rutilante actriz y modelo de moda. El prime time del sábado noche le rinde pleitesía mientras la ex directora la ve por el televisor a monedas del hospital. De pronto un primer plano, una mirada que atraviesa la pantalla y una perfecta sonrisa de hielo que ,sí, va dedicada expresamente para ella.

domingo, 1 de febrero de 2009

CIVET: FÉMINAS MORDEDORAS



Un regalito para Pintxo (por si no las conoces) y todos aquellos que aprecien el lado más rabioso, directo y mordiente del R&R. Acaban de publicar un CD que según lo sacas de la caja es como un puño con un muelle. Mas información:CIVET