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viernes, 6 de noviembre de 2020

SU SARIA

SOLO:
SE SENTÍA TAN SOLO QUE EN ESE MOMENTO NADA NI NADIE PODRÍA PALIAR SU PROFUNDA SENSACIÓN DE DESAMPARO. SOLO DESEABA UN LUGAR CALIDO Y DISCRETO DONDE ADOPTAR POSICIÓN FETAL Y COBIJARSE EN SÍ MISMO. SE SENTIA MAS SOLO QUE NUNCA EN ESOS PRECISOS INSTANTES Y ES POR ELLO QUE SIN HACER CASO A NADIE SE LARGO CON VIENTO FRESCO Y NO VOLVIÓ A APARECER. LOS MÁS DE 100.000 ESPECTADORES SE QUEDARON SIN BIS. El 26 de Octubre de 2007, animado por mi pana Gotzon Bastida conseguía elaborar la primera entrada de este blog. Esa precisamente que acabas de leer. Trece años. No puedo ni creerlo. En este tiempo el blog ha conocido diferentes etapas con mayor o menor actividad y seguimiento. Tambien conoció hace cinco años el nacimiento de su hermano euskaldun "Adarraren Puntan". Nunca he perseguido con esto premios ni reconocimientos, mi idea ha sido siempre seguir con el legado de los fancines que hice en su día: Zarama S.A. y Kontra como foros para contarle al mundo (a quien me quiera oir, que se dice) mi forma de ver las cosas y conseguir así intercambiar ideas, sensaciones y descubrimientos. Ni más ni menos. En este foro he preferido preservar mi independencia y no incluir publicidad, preservando para mí un espacio lo más libre posible. En todo este tiempo, como es natural, he tenido entradas de éxito y fracasos rotundos, debates interesantes y agrias polémicas, alegrías y disgustos. Ha tenido tiempos más participativos, ligados, claro está, a periodos en los que estuve mucho más activo. Pero no hay lugar para el desaliento. Ahora, cuando menos podría esperarmelo, desde GETXOBLOG han decido premiar mis blogs. El premio SU que podeis ver en la foto. Un nuevo aliciente para seguir adelante mientras crea que tanto algo que contar. Mañana a las 12 del mediodia se celebrará el GETXOBLOG 2020 , de forma telemática que podeis seguir en su canal de YOUTUBE. Un nuevo aliciente para seguir adelante mientras crea que tanto algo que contar. Eskerrik Asko Bihotzez.

martes, 31 de marzo de 2020

TODO HA PASADO DE MODA

Hace años, cuando apareció la primera televisión de pago, sopesaba yo con un amigo sobre si merecía la pena abonarse. Al fin y al cabo la mayor parte de la oferta consistía en películas y la programación ordinaria de las televisiones en abierto y tenía películas de sobra. Mi amigo, muy moderno el, argumentó algo que se me quedó grabado: “quiero ver en casa a gente que lleve los cuellos de las camisas como yo y no pasados de moda”.
En estos extraños días que estamos viviendo, vivo a menudo esa sensación de ver cosas “pasadas de moda” y no me refiero a aquellas que lo están por ser de hace unas décadas, sino a otras que constituían, hace nada , nuestra realidad cotidiana.
Todo lo que tiene que ver con el fútbol, la liga, la Champions y esa final de copa que tantas conversaciones y bromas producía, son ahora como de un universo paralelo. De pronto Messi, Muniain, Iñaki Williams, Yuri Berchiche parecen personajes casi de otra época. Veo series y películas recientes en alguna plataforma y me ocurre como cuando veía películas (muchas, por cierto) en las que aparecían las torres gemelas. Son de otra galaxia. ¿Que hace toda esa gente andando tranquilamente por la calle sin una barra de pan o un perro que lo justifique? ¿por qué se juntan tanto esos protagonistas e incluso –dios mio- se dan un beso en los morros?
Llevamos varios días en los que no he leído ni una sola vez el apellido Puigdemont. Me lo imagino perplejo en su actual morada. Pocos días después de sentirse estrella del rock en Perpignan ante una masa que ahora se nos antoja demasiado abundante y prieta, ya nadie habla de él. Y algo similar ocurrre con Greta Thumberg. Parece que el calentamiento global no merece ya ni una sola línea.       
Después tantos días de reclusión , ayer recibí un meme que no tenía nada que ver con la pandemia.  Me pareció un auténtico anacronismo. Era un buen chiste, hace solo un mes me habría hecho gracia, lo habría compartido incluso con otros amigos pero ayer...¿que pintaba ese chiste vetusto en mi móvil?  
Personalmente vivo en una paradoja constante. Me cansa y me agobia estar recibiendo constantemente noticias sobre el mismo tema , pero por otro lado, me cuesta evadirme con asuntos que no tengan nada que ver.
Ayer estuve hablando con unos amigos mexicanos. Resulta curioso lo sencillo que es ahora hacer una “videollamada” y las pocas veces que las hacemos. Hace tan solo un mes nuestras vidas podrían tener aspectos comunes –la edad , la convivencia, el trabajo- pero es que ahora nuestra principal preocupación es exactamente la misma: el bicho y sus presumibles consecuencias en nuestras vidas. Ellos viven en el otro extremo del mundo y , si embargo,  nuestra conversación fue similar a la que podría tener con mis vecinos. Cada vez cuesta más creer que todo volverá a ser igual que antes alguna vez. De pronto todo aquello, ha pasado de golpe de moda. Otras modas llegarán. No estoy muy seguro de cuánto me apetece conocerlas.

      

miércoles, 29 de enero de 2020

PEPA EN EL RECUERDO

Mis primeros recuerdos de Marisol se remontan a la infancia. Sus películas eran habituales en las sesiones para jóvenes de la mañana del domingo. No me gustaban mucho, la verdad. Las películas con canciones se nos hacían irritantes. Además, el argumento era siempre el mismo: todos los que vivían en un entorno estaban tristes y enfadados hasta que Marisol aparecía. Desde entonces todo eran canciones y bailes.

El mensaje de esas películas podría ser: si estás de mal humor no culpes a nadie, tú tienes toda la responsabilidad. Tienes que aprender a disfrutar de todas las cosas bellas que te rodean. Como cantaban irónicamente los Monty Python en “La Vida de Brian”:  "sitúate en el lado brillante de la vida”. Estas películas datan de la época de Franco. Nada más que declarar.

En los setenta, ya adolescente, la recuerdo cantando en el festival de la OTI. Se presentó con la canción titulada 'Niña' y obtuvo el segundo puesto. "Espera, espera, todavía te queda mucho por caminar", decía en su estribillo. Pero a ella no parecía gustarle ese consejo. Pronto se convirtió en carne de prensa rosa. Primero, por el matrimonio, poco después por el divorcio.

También recuerdo cómo de un día para otro se convirtió en una atractiva mujer. Su voz se hizo grave. Aparecieron por casa los singles “Corazón Contento”y “Ven, ven” y por primera vez empecé a disfrutar con sus canciones.  En el escaparate de aquel kiosco del  parque, un buen día, apareció su cuerpo desnudo en la portada de Interviu. La niña pizpireta que cantaba “Tombola” y ”Cabriola” mostraba al mundo sus tetas. Recuerdo aquellos hombres hechos y derechos boquiabiertos ante la foto.  Me viene a la mente alguno de aquellos comentarios rijosos, pero mejor no los menciono. Según se afirmaba en un recien
te reportaje de televisión, esas fotos se publicaron sin su consentimiento, y eso supuso un enorme disgusto para ella.

Pero las sorpresas no terminaron. Tras casarse con el bailarín Antonio Gades, se convirtió en habitual en actos comunistas,  incluso en  alguno de Herri Batasuna. "¿Feliz?"-decía Gades en una entrevista- nosotros somos comunistas y mientras haya miseria e injusticia en el mundo no podemos ser felices".

Algún día de 1985, tras presentar en San Sebastián la película 'Caso Cerrado', decidió situarse para siempre fuera de los focos. Dicen que ha rechazado todas las ofertas para volver, algunas de ellas realmente tentadoras. Pero no. Pepa Flores se apartó de la fama y la vida que llevaba, lo que, curiosamente, ha multiplicado su mito.

Hace unos años tuve la oportunidad de hablar con María Esteve, hija de Pepa. Ella me dijo que su madre vivía feliz.


Creo que el mensaje que nos trae su decisión es muy interesante. En estos tiempos en que muchos morirían por alcanzar la fama, una mujer que la tiene a su alcance, la rechaza, e incluso, si hacemos caso de lo que dice su actual pareja, la fama fue la causa de su antigua desgracia. Quién sabe lo qué habrán visto esos ojos tristes.

viernes, 3 de enero de 2020

ADIOS PARA SIEMPRE 2019


Ya me voy, amigos. Aunque parece que llegué ayer mismo, ya estoy en la recta final de mi vida. Como todos mis antecesores, a mí también me ha llegado la hora de despedirme. Todos ustedes sabrán qué tal año he sido para ustedes. Cada ser humano tiene sus circunstancias. Lo que para uno ha sido el mejor periodo de su vida, para otro puede ser un desastre. Los años somos buenos o malos, según quién los juzga. Para unos los recuerdos relacionados conmigo serán inmejorables, otros preferirán olvidarse cuanto antes de mí. Qué le vamos a hacer.
La historia dirá hasta qué punto va a tener importancia el número que compongo. Yo ya no puedo hacer nada al respecto.
En estos doce meses, me ha dado tiempo a ver de todo. He visto guerras, cómo no, en Siria y Yemen, entre otras, pero desgraciadamente, llevan ya tanto tiempo  que ya ni aparecen en titulares . He visto el fuego en cientos de barricadas: en Catalunya, en Hong-Kong, en Chile, en Bolivia, en Irak, en Irán, en Francia... por una razón diferente en cada lugar, aunque, en todas partes, la libertad y la justicia estén entre los objetivos.
Desgraciadamente, cuando se habla de mí, demasiadas veces aparece la palabra amenaza. 
Y no puedo negarlo. Hay sombras por todas partes: una nueva crisis económica que va a empequeñecer a las anteriores; las consecuencias desconocidas del brexit británico; la emergencia climática que ha supuesto el calentamiento de nuestro planeta; el ascenso de los partidos de extrema derecha en las democracias occidentales. Tras vivir dos elecciones generales, España también ha entrado en la lista.  Mientras tanto los cadáveres de quienes huyen de la guerra y la miseria se pierden en el mar. Me temo que por esto también me citarán en el futuro.
Pero también he dejado motivos para la esperanza. Estas han sido fechas importantes en la lucha por la igualdad. He visto a mujeres en pie reivindicando sus derechos en la calle, a veces incluso creando nuevas danzas de guerra. A raíz de campañas como Mee-Too se han denunciado violencias y abusos y la tendencia de la justicia ha sido mucho más clara a la hora de castigar. He sido un año muy malo para violadores y abusadores.
En este tramo que está a punto de terminar he visto a miles de jóvenes llenando las calles en varios países. Me recordarán por nombres como Donald Trump, Nicolás Maduro, Jair Bonsonaro o Vladimir Putin, pero también por otros como  como Greta Thumberg o Rosalía. Estas dos en áreas muy diferentes, pero creo que serán símbolos de una nueva etapa. Greta ha conseguido el apoyo de muchos jóvenes de todo el mundo para hacer frente a un problema que condicionará su futuro, y Rosalía ha logrado un éxito extraordinario poniendo en marcha una carrera muy personal diseñada por ella misma.
Para los ciudadanos vascos no he sido un año tan malo, al menos en comparación con otros que queremos olvidar. Hemos sabido que la corrupción es también nuestro problema, que es posible firmar acuerdos entre diferentes y que tanto en el cine, como en la literatura y en la música, aun siendo un pueblo pequeño,  se puede hacer mucho ruido.
Ya me voy, amigos. Con el paso del tiempo mis recuerdos se perderán como lágrimas en la lluvia.  

URTE BERRI ON.

lunes, 7 de abril de 2014

BREAKING BAD



Breaking bad


Volverse malo. ¿Quien no se ha imaginado en esa circustancia? ¿Quien no ha pensado sacar al malhechor que vive en su interior para vengarse de quien te ha puteado?
El teatro, la literatura, el cine, están llenos de personajes que se han hecho malos de un día para otro. Y son irresistibles.
El Conde de Montecristo de Alejandro Dumas era hombre virtuoso, pero a base de engaños, los enemigos lo metieron para siempre en el castillo penitenciario de una isla lejana. El destino le permitiría probar el plato frío de la venganza y miles de lectores, a lo largo de los años, hemos gozado con sus maldades cual bebé con la teta.
Entre los héroes de la infancia también se repite el caso: El Fantasma, Tulipan Negro, El Zorro  Batman... eran todos seres de buen corazón, que un buen día decidieron tomar la justicia por su mano, después de ser víctimas del mal.
Nuestros profesores preferían contar relatos totalmente opuestos: malvados y putas que se convertían en santos y santas... qué aburrimiento.
Los niños de mi generación adoramos la serie “Kung-Fu”. La serie, protagonizada por David Carradine, vendía algo así como “la no violencia”. Era un experto en artes marciales llegado al oeste americano desde el lejano oriente. El “pequeño saltamontes”   nunca utilizaba en vano sus saberes. Así, soportaba todo el capítulo desprecios y humillaciones sin levantar una ceja. Pero al final, cuando todos moríamos de ansias de venganza, llegaba la fiesta  de los mamporros entre vivas y palmas.
En muchas biografías de guerrilleros y bandoleros también se repite la historia. Hasta el mismo Jesucristo tuvo que echar violentamente a los fariseos del templo, para que el argumento de su vida lograra un plus de interés.
Estos días anda de boca en boca la muy recomendable serie Breaking Bad (que puede traducirse como “volverse malo”). En ella un profesor de nombre Walter White trabaja duro para sacar adelante a su familia. Es  padre de un hijo minusválido y su esposa está embarazada. Un día le hacen saber que tiene cáncer de pulmón avanzado. De pronto necesita conseguir un montón de dinero como sea.
De la mano de un antiguo alumno le surge la oportunidad:  utilizar sus conocimientos de química para fabricar meta-anfetamina de alta calidad. En dos patadas se verá metido hasta el cuello en el mundo de crimen. Con el paso del tiempo sus objetivos iniciales  (pagar el tratamiento, proteger a la familia) no seran ya mas que meras excusas.
Hacer el mal en pro del bien: la contradicción total. El propio Estado de Derecho se convierte en criminal cuando viola sus leyes para combatir el crimen.
El límite entre el bien y el mal, tan fino como turbio. Una canción de moda en los sesenta, decía: “Dentro de cada uno/ hay un bien y hay un mal/ Mas no dejes que ninguno/ Ataque a la humanidad”... ¿El “bien” podía ser tambien pernicioso? No entendía nada. Ahora en cambio, creo que sé qué quería decir (quiza sin querer) esa canción con olor a incienso. Hacer el mal en pro del bien no es estar a favor del bien realmente... La raya roja entre el bien y el mal la marcan los actos. No me digas qué piensas, dime
qué haces.



domingo, 21 de octubre de 2012

A LA ESCUELA OTRA VEZ


Otra vez votaciones. Es un ritual que, como tantos otros, va perdiendo morbo a medida que se hace costumbre. Sí, es posible que el poder político esté cada vez más mediatizado. Quizá tengan razón los que dicen que la democracia es de mala calidad, que las elecciones no sirven para gran cosa, pero sea cual sea su influencia real, hay algo indudable: El reparto de escaños, junto al número de votantes que se quedan en casa, nos dará una foto bastante nítida de la sociedad en la que vivimos.

Es más, Bizkaia, Alava y Guipúzcoa, se llenan hoy de pequeños escenarios donde se representan, con diversos, matices, obras teatrales que retratan nuestra realidad.

Campaña de 1933. Jon Zabalo ("Txiki") 
Hace muy poco tiempo (aunque a veces nos parezca que fue hace un siglo) esos teatros que se montan en escuelas reflejaban hechos dramáticos: muchos de los apoderados y algunos de los votantes, estaban protegidos por guardaespaldas. Una relevante opción política, por su parte, estaba fuera de la legalidad. Tener que ejercer de presidente, vocal o apoderado, era en esas circunstancias, algo a menudo incómodo y desagradable. Por suerte para todos, esa parte de nuestro argumento ya es historia. Hoy, previsiblemente, la oferta “teatral” vasca perderá tintes dramáticos en aras de guiones más amables y costumbristas.  Los actores de cada clase compartirán “hamaiketakos” y comentarios “integradores” : “Si seguimos a este ritmo, para las cinco yo calculo que habremos superado el cincuenta por ciento”, “Qué duras son estas sillitas de escuela, hace tanto tiempo que éramos niños que ya ni nos acordamos”.

Y es que muchas de las pequeñas historias que hoy se viven, lo hacen con el inconfundible y evocador olor de las aulas escolares. Esa química inimitable que mezcla sudores, tizas, hormonas y gomas de borrar, que inevitablemente nos sitúa en un entorno que un día fue disciplinario, inquietante, atemorizador. Un entorno donde también se dirimen sordas batallas por el poder, donde también se van perfilando “populares”, “pringaos”, “minorias” y hasta grupos “extraparlamentarios”.

El de hoy es un teatro entre vecinos. Con encuentros inesperados y especulaciones silenciosas , “Este antes era de Eusko Alkartasuna, pero ahora no se donde andará…no le veo en Bildu”… “Seguro que él está pensando algo parecido de mí”…

Y al atardecer, a las ocho en punto: el acto final. La hora de la verdad. Los votos se van contando a cara de perro y ya no hay lugar para bromas. Cualquier pequeña rayita será “voto nulo” y sea cual sea el desarrollo de los resultados nadie demostrará ni entusiasmo ni decepción evidentes. Al fin y al cabo, una mesa electoral representa un micromundo de muy relativa representatividad.

La hora de la verdad llegará más tarde. Los escaños bailarán y todos nos iremos reflejando en ellos, tratando de adivinar cuanto puede cambiar nuestra vida a partir de mañana. ¿Me cambiarán el jefe? ¿Será más posible conseguir un trabajo? ¿Habrá paga extra de navidad? ¿seré recortado?
Preguntas que labrarán muchas ojeras y que abrirán un mundo de especulaciones. Solo deseo que los legítimos ocupantes de esas aulas, los que mañana las llenarán, puedan seguir representando esas o –a ser posible-  mejores obras, en el teatro de la democracia